22 de septiembre 2003 - 00:00

Semana clave para que Bush salve la guerra contra Irak

Washington (AFP, EFE, ASN, Reuters) - Un año después de haber determinado que la ONU era una institución sin mayor relevancia para solucionar conflictos, el presidente estadounidense, George W. Bush, regresará esta semana a ese organismo para pedirle que desempeñe un mayor papel en la reconstrucción de Irak, aquejado por la sensibilidad pública de EE.UU. en torno al número creciente de bajas de las fuerzas de ocupación y al descontrol de las cuentas públicas estadounidenses.

«Dejaré claro que tomamos la decisión correcta, así como también lo hicieron nuestros aliados», dirá Bush mañana a las 10.30, cuando se dirigirá a la Asamblea de Naciones Unidas, según anticipó a la cadena Fox. Bush tendrá un mensaje de tono conciliador que apuntará a que los países participen de «la reconstrucción de Irak y Afganistán a pesar de las diferencias del pasado».

Desde hoy, el mandatario estadounidense desarrollará una intensa agenda, que incluye 18 reuniones bilaterales con jefes de Estado, empresarios y medios de comunicación, con el fin de procurar consenso acerca de sus planes para Irak.

«Creemos que será una semana fructífera. Habrá muchas discusiones cara a cara»
, dijo la asesora de Seguridad Nacional, Condoleeza Rice.

Bush hablará ante la Asamblea General de la ONU y espera que la comunidad internacional acepte su proyecto de resolución que pide a otros países apoyo financiero y logístico en Irak.

«Los miembros de Naciones Unidas tienen ahora una oportunidad y la responsabilidad de asumir un papel más amplio para garantizar que Irak vuelva a convertirse en un país libre y democrático», dijo Bush en su discurso a la nación el pasado 7 de setiembre. El año pasado, cuando habló en el mismo foro para pedirle a la ONU que aprobara un ataque contra Irak, Bush le advirtió al organismo internacional que si no daba luz verde a la guerra se convertiría en un foro «irrelevante».

Desde entonces comenzó un camino de desencuentros y distanciamientos diplomáticos con los países del Consejo de Seguridad que se opusieron a la guerra -principalmente Francia, Alemania y Rusia.

•Cuestionamientos

Mañana, Bush se reunirá en Nueva York con su colega francés, Jacques Chirac, que ayer depositó una ofrenda floral en homenaje a las víctimas de las Torres Gemelas. También para fin de semana está prevista una reunión con el canciller alemán, Gerhard Schröder, y con el presidente ruso, Vladimir Putin, en su residencia de Camp David, en Maryland.

El sábado se reunieron en Berlín Schröder, Chirac y el máximo aliado de Bush,
Tony Blair, en un encuentro en que se repitieron las diferencias de antaño tras la insistencia del francés para que EE.UU. ceda el poder en Irak en favor de una administración local. Aznar, excluido de la cumbre de Alemania, viajó ayer a Londres para refirmar su compromiso con el eje Londres-Washington.

Bush tiene planeados también encuentros con el presidente paquistaní, Pervez Musharraf, y con el primer ministro indio, Atal Behari Vajpayee, ambos enemigos entre sí, amigos de la Casa Blanca y con armamento atómico en sus respectivos países.

Bush afronta cuestionamientos de la opinión pública y del Congreso estadounidense, al que también le preocupa la solicitud de 87.000 millones de dólares adicionales para las operaciones en Irak, en momentos en que el gobierno padece el mayor déficit de la historia del país.

Pero Bush no tendrá una tarea fácil, y Putin ya adelantó que no piensa enviar tropas a Irak, además de las voces discordantes de Chirac y Schröder.

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