Ser humorista es profesión de altísimo riesgo en Irak
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«Misión cumplida: democracia y unidad en Irak», dice el humorista Jack Ohman, en «The Portland Oregonian», mientras manifestantes se unen en pedir «muerte a EE.UU.» y en calificar a ese país como «Satán». Una viñeta semejante publicada en Irak podría costarle la vida a su autor.
Lo mismo le ocurría a Naama, quien en su última entrevista con «The New York Times» decía: «Algunos piensan que las tiras cómicas son para reír, pero lo que nos queda en Irak es humor negro. Puedes reír con las tiras, pero resulta doloroso».
Para comprobarlo, sólo hay que echar un vistazo a la prensa. En la viñeta de «Al Sabah», un periodista entrevista a un ciudadano tras las elecciones. «¿Qué espera del nuevo gobierno? Poca cosa: seguridad, electricidad, gas, querosén, empleo, que limpien las ciudades, que desbloqueen las calles, que regresen los colectivos,que subvencionen los alimentos...», responde.
En la tira de «Az Zaman» un joven habla con un iraquí para pedirle la mano de su hija. «Muy bien, pero como dote quiero combustible y dos garrafas de gas.» «¿Cómo? ¿
Volvemos a poner condiciones imposibles como en el pasado?» Son viñetas que, tras la sonrisa, generan una súbita necesidad de asentir.
Abdel Jaliq es uno de los cuatro o cinco caricaturistas que siguen en el país, y el único que accede a hablar siempre que no se lo fotografíe.
El asesinato del viñetista Ahmed Rubeia dejó constancia de ello hace seis meses. Rubeia había sido amenazado, como ya le ocurrió a su colega Al Hubar. «En una ocasión representé en una viñeta a dos equipos tocados con turbantes disputándose un escaño. Recibí una llamada advirtiéndome: 'Ten cuidado con lo que dibujas, no estás en París'.» Tras la comunicación telefónica, el dibujante optó por publicar sólo aquellos trabajos «que no tengan que ver con la religión, la guerra civil o el petróleo, porque no viviría para verlos impresos».
Mucho antes ya había decidido no firmar sus viñetas con su nombre sino con una dirección de correo electrónico imposible de identificar.



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