4 de diciembre 2003 - 00:00

Sigue motín por tercer día en cárcel de Río: Hay 38 heridos

El motín en la cárcel Bangú 3, encabezada por miembros del Comando Vermelho, proseguía hoy por tercer día consecutivo en Rio de Janeiro, en protesta por el hacinamiento y las condiciones de vida en el penal, mientras la Policía Militar (PM) negociaba con los presos, que mantienen a 38 rehenes como "escudos humanos".

"Esta mañana fueron retomadas las negociaciones", en la que se considera la rebelión "más larga registrada en el estado de Río", dijeron hoy el coronel Fernando Belo, comandante de Operaciones Especiales de la PM, y el sub-secretario de Seguridad, Paulo Souto, a la prensa reunida en la entrada del penal.

Según la policía, las autoridades proveyeron agua para los detenidos y a los rehenes, y los amotinados ahora solo reclaman garantías de vida y el retiro de los agentes penitenciarios de la unidad, que está bajo custodia de la PM por tiempo indeterminado.

Desde el comienzo del motín, las autoridades cortaron el suministro de agua y luz del presidio, para presionar a los amotinados, que pidieron un automóvil para la entrada y salida de la prensa al lugar, exigencia que les fue negada.

El gobierno estadual atendió en cambio, otras demandas de los presos, como la presencia de autoridades y de organizaciones de derechos humanos, entre ellos dos jueces.

La rebelión se inició el mediodía del martes en reclamo de mejores condiciones de vida en el penal.

Entre los rehenes hay miembros del equipo médico de la unidad carcelaria, obreros que realizaban reformas en el presidio, y esposas de los detenidos.

Según las fuentes, el motín comenzó cuando los detenidos redujeron y capturaron armas de agentes del Servicio de Operaciones Externas, mientras estos se preparaban para llevar algunos internos a declarar fuera del presidio.

Durante el tumulto, un agente fue baleado en el abdomen y en la pierna y murió más tarde en un hospital.

Otros dos agentes y cuatro presos resultaron heridos en esa acción.

Uno de los rehenes, una de médica, liberada el miércoles, afirmó que no hay "heridos graves" y que los rehenes "no están sufriendo ningún tipo de agresión".

El clima en el control de acceso al complejo carcelario Bangú, es tenso porque todas las visitas fueron suspendidas, y los familiares de los detenidos se quejan por la falta de información sobre el estado de sus parientes.
 

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