Sigue tensión en Tailandia: opositores se resisten al desalojo de aeropuerto
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El portavoz de la Policía indicó que se efectuarán en un plazo de tiempo que no precisó, tres avisos y, si no surte efecto el último, las fuerzas de seguridad emprenderán la operación de desalojo en los dos aeropuertos capitalinos.
En un intento de impedir que más tailandeses se unieran a la protesta en Suvarnabhumi, la Policía montó controles de seguridad a unos dos kilómetros de la moderna terminal, donde varios miles de personas acampan con televisores portátiles, aparatos de música, sillas, mantas extendidas sobre el suelo, mientras que voluntarios de la Alianza distribuyen comida y bebida.
El primer ministro Wongsawat, que instaló temporalmente la sede gubernamental en Chiang Mai, a unos 600 kilómetros al norte de Bangkok y plaza fuerte de su Partido del Poder del Pueblo, declaró el pasado día 27 el estado de excepción en Suvarnabhumi y Don Muang.
El gobernante tailandés, que también dirige la cartera de Defensa, se mostró de nuevo dispuesto a hablar con los líderes de la Alianza de una salida a la crisis que no incluya la dimisión del Gobierno y la disolución del Parlamento.
Sin embargo, también en un discurso emitido por la radio estatal, pidió a la población que no apoye a la Alianza, a cuyos partidarios calificó de "delincuentes".
Uno de los cabecillas de la Alianza, Chamlong Srimuang, anunció que la protesta que mantienen en los aeropuertos acabará antes del 5 de diciembre, día del cumpleaños del rey Bhumibol Adulyadej de Tailandia.
Srimuang, ex gobernador de Bangkok y general del Ejército en la reserva, expresó su disposición para hablar con el primer ministro del país, Somchai Wongsawat, pero no en la ciudad de Chiang Mai porque está muy lejos, explicó.
Las autoridades comenzaron ayer a negociar con la Alianza una solución pacífica antes de recurrir a la fuerza, mientras que los líderes de la protestas han amenazado con una revuelta popular si los cuerpos de seguridad cargan.
Desde que se produjo el cierre de los dos aeropuertos, más de 100.000 pasajeros perdieron sus vuelos desde Bangkok a destinos internacionales y de Tailandia.
Esa cifra se aproximará a los 300.000 en las próximas 48 horas, indicó el ministro tailandés de Turismo, Weerasak Kowsurat.
Entretanto, la Unión Europea (UE) instó a la Alianza a que "desaloje los aeropuertos de manera pacífica y sin dilación para evitar una crisis aún mayor y sus consecuencias económicas".
"Están dañando seriamente la imagen internacional de Tailandia", destacó la nota de los embajadores de la UE, quienes aseguran que, por encima de todas las cosas, respetan el derecho a manifestarse del pueblo tailandés y no pretenden en ningún momento interferir en el debate político interno en Tailandia.
Tailandia atraviesa una profunda crisis política desde las elecciones del año pasado, que ganaron los aliados del ex primer ministro Thaksin Shinawatra, depuesto hace dos años, y quien en una carta dirigida a los medios de comunicación, advirtió que un nuevo golpe de estado militar acarreará derramamiento de sangre.




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