Sindicatos españoles piden al gobierno negociar reforma laboral
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Grupos de todo el espectro político rechazó la reforma laboral.
De acuerdo con los sindicatos, más de un millón de ciudadanos dijeron "No" a la reforma, que abarata y facilita el despido, así como abre la puerta a bajadas de sueldos masivos.
Las protestas también rechazaron las políticas de ajuste y rebajas de sueldos masivos que están llevando a cabo los distintos gobiernos regionales, en su mayoría en manos del PP, y que gestionan la sanidad y la educación.
"La respuesta que vimos no era mayoritaria ni mucho menos", subrayó hoy la "número dos" del PP, María Dolores de Cospedal, al pasar por los micrófonos de varias emisoras españolas.
Según la dirigente del PP, "el mandato reformista que recibió el gobierno de Rajoy en las urnas hace dos meses es superior a la movilización del domingo de los sindicatos y del movimiento de los indignados".
Después de un domingo de multitudinarias manifestaciones, la oposición, comenzando por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y, principalmente las fuerzas de izquierda, se hizo eco hoy de las críticas a la reforma laboral.
El secretario general del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, respondió a Rajoy que su reforma es "injusta, innecesaria e ineficaz" para reducir el empleo, y que pretende hacer un "ajuste ideológico" al imponer el programa que tiene la derecha con crisis o sin crisis, según declaraciones a una radio nacional.
En la misma línea, Rubalcaba, quien participó del anterior gobierno socialista, que también avanzó en la flexibilización abaratando el despido pero sin ir tan lejos, acusó a Rajoy de "cargarse" los 30 años de acuerdos que sucedieron a los Pactos de La Moncloa de la Transición, que instauraron la negociación como base de las relaciones laborales.
El Ejecutivo, por medio de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Bánez, sostuvo que está esperando que los sindicatos presenten "propuestas concretas" durante la tramitación parlamentaria del decreto ley por el que fue aprobada la reforma laboral.
Y si bien Báñez dijo que se hablará de todos los puntos durante la negociación, Dolores de Cospedal dejó claro que el "núcleo duro" de la reforma del Ejecutivo no se modificará.



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