Washington (EFE, Reuters, ANSA, AFP) - La popularidad del presidente de EE.UU, George W. Bush, siguió cayendo hasta situarse en su nivel más bajo desde que asumió la presidencia, 40%, según una encuesta de la firma Harris publicada ayer.
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El 40% de los encuestados tiene una opinión favorable sobre su gestión al frente del gobierno estadounidense, mientras que 58% opina que no lo está haciendo bien. Estas cifras revelaron un declive en la popularidad del presidente, ya que hace tan sólo dos meses, 45% apoyaba su gestión, frente a 55% que la consideraba negativa. El asunto que más preocupa a los ciudadanos estadounidenses, de acuerdo con el mismo sondeo, es la guerra en Irak, donde ayer murieron al menos 35 personas y se agravaron las disputas étnicas por la nueva Constitución.
El 41% de los encuestados sitúa este tema a la cabeza de la lista de prioridades, mientras en el mes de julio sólo 24% creía que era la principal preocupación del país. Pese a esto, EE.UU. decidió ayer enviar 1.500 soldados más a Irak.
En un intento por combatir el escepticismo por la guerra de Irak, Bush distinguió ayer con nombre y apellido a una mujer cuyos cinco hijos y marido integran o integraron filas en ese país. «Hay pocas cosas en la vida más difíciles que ver marchar a la guerra a un ser querido. Aquí, en Idaho, una mujer, una madre llamada Tammy Pruett, conoce ese sentimiento multiplicado por seis», dijo el presidente en un discurso a militares en Nampa.
El saludo de Bush a Pruett pareció una respuesta a la manifestante contra la guerra Cindy Sheehan, quien días atrás había acampado en las afueras de la hacienda del presidente en Texas y exigió reunirse con él para discutir la muerte de su hijo, soldado en Irak.
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