4 de noviembre 2003 - 00:00

Sorpresa: Lula grava por decreto las importaciones

La demora del Congreso brasileño en aprobar su propuesta de reforma tributaria llevó al presidente Lula Da Silva a imponer por decreto uno de sus puntos más polémicos: la aplicación de un impuesto de 7,6% a las importaciones. Según el decreto, esto alcanza por ahora solamente a los bienes que sean usados como insumos. La medida afectará las ventas argentinas a ese país, generará nuevas rispideces en el Mercosur y, dentro del propio Brasil, causará temores a un aumento de la inflación.

Sorpresa: Lula grava por decreto las importaciones
Brasilia (ANSA) - El gobierno brasileño lanzó por decreto y en forma sorpresiva un paquete impositivo de 69 artículos que, entre otras modificaciones, impone una nueva carga tributaria de 7,6 por ciento a todos los insumos importados, sin excepciones. La medida generó preocupación en la Cancillería argentina y en los exportadores argentinos de insumos a Brasil, entre los cuales se destacan el trigo y el petróleo, ya que a partir del año próximo deberían comenzar a pagar el tributo.

De acuerdo con el Decreto 135, a partir del 1 de enero de 2004 todos los insumos importados deberán pagar la Contribución para el Financiamiento de la Seguridad Social (COFINS), la principal contribución previsional de Brasil.

El subsecretario de Integración Económica, Eduardo Sigal, se manifestó sorprendido por la medida y dijo que la misma afectará las exportaciones argentinas. Asimismo, el funcionario aseguró que pedirá mayores precisiones sobre este tema en la reunión del grupo Mercado Común que se está llevando a cabo en Uruguay. «De cualquier forma, la medida no viola el tratado deAsunción ya que es una disposición interna, similar a la aplicada por la Argentina respecto de la alícuota del IVA», aclaró Sigal.

Según el secretario adjunto del Ministerio de Hacienda brasileño, Arno Agustin, el pago de los insumos importados generará ingresos extra por 1.400 millones de dólares al fisco.

«La intención es eliminar una ventaja que tenían los insumos importados sobre los insumos de producción nacional», argumentó el funcionario.

El decreto fue firmado por el presidente Luiz Inácio Lula Da Silva antes de viajar en visita oficial a Africa, y complementa su proyecto de reforma impositiva, que está siendo analizado en el Congreso.

Ese proyecto establece que todos los artículos importados deberán pagar las contribuciones sociales, es decir la COFINS y el Programa de Integración Social y Programa de Formación del Patrimonio del Sector Público (PIS/PASEP).


Los analistas estiman que es prácticamente imposible que el gobierno desista de generalizar el aumento de la carga tributaria de las importaciones debido a que la mayor recaudación por este concepto ya está prevista en el proyecto de Presupuesto para 2004.

El decreto no establece excepciones de ningún tipo para los insumos importados, ni siquiera para los que provengan de los socios de Brasil en el Mercado Común del Sur (Mercosur).

El punto clave del decreto es la decisión de terminar con la acumulatividad del COFINS, un antiguo reclamo de los industriales locales.

A partir de 2004, la COFINS, que genera ingresos anuales por 21 mil millones de dólares, será pagada sólo en la etapa final de producción, por el valor que se agrega.

Precisamente, la decisión de que también tributen los insumos importados apunta a compensar las pérdidas por el fin de la acumulatividad de esta carga previsional.

La intención del decreto del presidente Lula Da Silva es favorecer a la producción nacional y a las exportaciones y apuntalar la retomada del crecimiento económico.

En ese sentido, el decreto también sostiene que a partir de 2004 el gobierno comenzará una reducción progresiva del Impuesto sobre los Productos Industrializados pagado por los bienes de capital que, en promedio, es de 5 por ciento.

Mediante la reforma constitucional, el gobierno pretende desgravar las exportaciones y financiar la diferencia que se genere con nuevos impuestos a las importaciones.

Ayer, el Banco Central de Brasil informó que en octubre la balanza comercial brasileña tuvo un superávit comercial récord, de 2.543 millones de dólares, con exportaciones por 7.566 millones de dólares e importaciones por 5.023 millones.

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