San Pablo (ANSA, AFP) - Las posibilidades del Partido de los Trabajadores, al que pertenece el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, de retener su feudo de San Pablo parecen reducirse en la medida en que su candidata, la alcaldesa Marta Suplicy, no logra descontar la fuerte ventaja de entre 12 y 13 puntos que le ha sacado el socialdemócrata José Serra en los últimos sondeos.
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Lula, que pidió al PT el máximo compromiso para intentar ganar en la capital paulista, admitió que el segundo turno electoral « siempre es complicado». En busca de ese compromiso, el mandatario no descarta que su esposa, Marisa, pueda colaborar en la campaña de Suplicy para captar un electorado más amplio. A menos de tres semanas de la segunda vuelta de los comicios municipales brasileños, la aprobación a la gestión de Suplicy alcanzó a 48% (la máxima que obtuvo desde su asunción en 2000), algo que, paradójicamente, no parece traducirse en votos. Ese es el porcentaje de paulistanos que, según la encuesta de Datafolha, consideró su desempeño como «bueno» o «muy bueno».
Sin embargo, en la misma consulta sólo 39% asegura que votará por Suplicy, mientras que 51% se inclina por Serra. «La contraposición de los índices sugiere la existencia de un espacio de posible crecimiento para la candidatura petista», explicó Mauro Paulino, director de Datafolha. Según el responsable de la consultora, «hay electores que creen que Suplicy hizo un buen gobierno, pero piensan que Serra lo hará mejor».