16 de abril 2003 - 00:00

También Siria se endurece y dice que EEUU miente

La tensión entre EE.UU. y Siria volvió a crecer ayer. El gobierno de Damasco rechazó las acusaciones norteamericanas sobre protección de terroristas y armas químicas. Pidió que el gobierno de George W. Bush aporte pruebas. Más allá de este cruce dialéctico, para Estados Unidos el tema central ahora parece ser la situación en Siria. Irán advirtió que, en caso de un ataque a ese país, dejará la neutralidad que mantuvo en la guerra contra Irak. Mientras tanto, crecen las manifestaciones del pueblo iraquí contra la ocupación estadounidense.

Damasco y Washington (Reuters, ANSA, AFP) - El gobierno de Damasco denunció ayer que Estados Unidos amenazó a Siria y esgrimió argumentos «falsos» al acusarla de ofrecer ayuda a líderes iraquíes y de tener armas químicas, mientras Gran Bretaña le exigió pruebas de que «no es una nación peligrosa» y Hizbollah se prepara para «cualquier eventualidad».

Estados Unidos le advirtió a Siria que corre el riesgo de enfrentar «sanciones diplomáticas o económicas» si no deja de brindar apoyo, como según la Casa Blanca hace, a « terroristas e integrantes del régimen» de Saddam Hussein.

El presidente norteamericano, George W. Bush, guarda abiertas «todas las opciones» para tratar con Siria declaró ayer su consejera para Seguridad Nacional, Condoleeza Rice, a la televisión estatal egipcia
. «El presidente sigue disponiendo de todas las opciones, pero creemos que siempre existen (otros) medios para conseguir una actitud requerida por los pueblos de la región y por la comunidad internacional», respondió Rice.

La primera reacción del gobierno de Siria ante las «amenazas y falsedades» estadounidenses fue lanzar un comunicado oficial, difundido ayer por la agencia «SANA», en el que aseguró que esas amenazas fueron «inspiradas» por Israel.

El documento afirmó que «el alza en el tono de las amenazas y de las acusaciones de parte de algunos funcionarios estadounidenses contra Siria tiende a dañar la determinación de Damasco y a influenciar las decisiones internas y las posiciones de los demás países (árabes)».

La denuncia, que concluye con un pedido de poner fin a la ocupación angloestadounidense en Irak, llegó menos de 24 horas después de que Washington consideró la posibilidad de sancionar a Siria.

Por su parte, el presidente francés, Jacques Chirac, rechazó que se considere a Siria futuro blanco por la supuesta posesión de armas químicas durante una comunicación telefónica con George W Bush mantenida ayer
.

El secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, manifestó que Estados Unidos espera que el gobierno de Damasco « reconsidere su política».

«Estamos preocupados por el apoyo que Siria les da a los terroristas y por el flujo de materiales y de individuos que recientemente vimos entre Irak y Siria», agregó, reiterando cargos que Damasco rechazó varias veces.

La presencia en Siria de guerrilleros de Hizbollah es una de las principales amenazas para las fuerzas norteamericanas que ocupan Irak, por la eventualidad de ataques suicidas.

Además, Estados Unidos sostiene que Siria «posee uno de los programas más activos de desarrollo de armas químicas en la región».

Esta ofensiva norteamericana fue objetada por gobiernos europeos. También los estados árabes del Golfo Pérsico, aliados clave de Estados Unidos, rechazaron las acusaciones norteamericanas de que Siria está desarrollando armas químicas y cobijando a funcionarios iraquíes, y dijeron que la ocupación extranjera de Irak debe terminar rápidamente.

En tanto, «Hizbollah está lista para cualquier eventualidad», dijo un portavoz del grupo que tras la guerra de 2000 obligó a Israel a retirarse de Líbano meridional después de 22 años de ocupación.

El subsecretario general de Hizbollah, Sheikh Naim Qassem, aseguró que las consecuencias de la guerra contra Irak «pronto pueden hacerse sentir en Siria, Líbano, Palestina y en toda la región».

El periódico británico «The Guardian», citando fuentes de los servicios secretos estadounidenses, aseguró que la Casa Blanca bloqueó un plan preliminar de ataque a Siria preparado por el Pentágono.

Según el matutino, semanas atrás el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, les ordenó a sus colaboradores que prepararan un documento que contenga «razones» para un ataque a Siria. Ese documento ponía el acento en el supuesto rol de Siria como proveedora de armas a Irak.

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