Londres (AFP, ANSA) - La Casa Real británica encendió la mecha ayer al optar por una investigación interna en vez de una pesquisa independiente, sobre las acusaciones hechas contra el príncipe Carlos y sus allegados, entre ellas la de ocultar un caso de violación perpetrada supuestamente por un ex valet del heredero de la corona en el mismo palacio Saint James, contra una persona de su mismo sexo.
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«Una investigación de Palacio, ¡pero imagínense! Será llevada a cabo por uno de ellos... y éste ni siquiera podrá interrogar a la reina», ironizó el diario popular «The Daily Mail», reflejando el escepticismo de toda la prensa británica. A esta crítica se sumaron diputados del ala izquierdista del laborismo (el partido de Tony Blair), que acusaron a la familia real de interferir con la Justicia. «La situación es de tal gravedad que haber pedido que se realice una investigación interna dentro del palacio demuestra la manera inadecuada con que sigue operando la familia real en el Reino Unido», dijo Tony Wright, líder del Comité parlamentario para cuentas públicas.
Ante la amplitud y la variedad de los escándalos revelados desde el sorpresivo sobreseimiento por otro presunto delito financiero, a principios de mes, de Paul Burrell, ex mayordomo de la princesa Diana, muchas voces reclamaron una investigación independiente. Pero el Palacio de St. James, residencia del príncipe Carlos, directamente implicado, anunció que la investigación sería dirigida por el secretario privado del heredero del trono, Sir Michael Peat.
«Isabel II apoya la investigación interna. Por otra parte, la participación de la soberana en el proceso judicial de Paul Burrell ha quedado clara desde que el juez que entiende en la causa cerrara el caso», declaró un vocero de Buckingham.
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