24 de noviembre 2005 - 00:00

Tarifazo y salariazo de Castro (no servirán)

Fidel Castro
Fidel Castro
La Habana (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - Fidel Castro dictaminó ayer, a su modo, un tarifazo y un salariazo para, presuntamente, tratar de corregir una economía viciada por el intervencionismo y, en consecuencia, la corrupción. Por un lado, decretó una fuerte alza de las tarifas eléctricas, mientras informó aumentos a jubilados y a empleados estatales, los dos sectores más afectados en la realidad económica de la isla.

Las tres medidas, publicadas en los diarios «Granma» y « Juventud Rebelde», los únicos de circulación nacional, y por las emisoras radiales y cadenas de televisión, explican detalladamente las motivaciones de cada caso, pero su factor común es tratar de acortar las desigualdades de ingreso que abrieron en los años '90 las reformas económicas. Sin embargo, la precariedad de la economía cubana apenas puede impedir que el tráfico de influencias y de mercancías actúe como principal motor de la vida económica de buena parte de la sociedad.

• Desigualdades

El decreto sobre tarifas eléctricas firmado por Castro dice en uno de sus apartados que «existen grandes desigualdades de ingresos» entre jubilados y asalariados por un lado, y los «de grandes ingresos monetarios derivados de especulaciones, desvíos de recursos y otras formas de enriquecimiento ilícito, por otro.

En ese documento, que Castro consideró su «deber» promulgar, se citan además la necesidad de bajar el consumo, los altos precios internacionales del petróleo, la « despreocupación» ciudadana por el ahorro, y el alto subsidio estatal a las tarifas vigentes, como otras causas de la medida.

En las cotizaciones de las tarifas se mantiene la vigente, muy subsidiada, de nueve centavos de peso cubano para los primeros 100 kilowatt/hora (un dólar estadounidense es aproximadamente 20 pesos cubanos).

A partir de ese consumo mínimo, se aumentan las tarifas escalonadamente por cada 50 kw/h adicional, llegando al consumo máximo de 300 kw/h, a partir del cual se cobrará en adelante la tarifa máxima de 1,30 peso el kw/h. Dicho de otra forma, un consumidor medio, de 300 kw/h, pagaba hasta ahora 49 pesos mensuales y en adelante le costará 114 pesos.

En cuanto a las pensiones, incrementadas en mayo pasado de 55 a 150 pesos la mínima y de 120 a 180 pesos la media, ahora volvieron a beneficiarse los primeros al pasar de 150 a 164 pesos. También se incrementó a los que recibían 190 pesos de pensiones y jubilaciones, los que cobrarán 202 pesos.

La asistencia social mínima ya había pasado en mayo de 62 a 112 pesos y la media de 92 a 129 pesos; ahora subirán los primeros de 112 a 122 pesos.

«Estas nuevas medidas benefician a 1.682.782 personas con un costo anual de 222.845.000 pesos (9,2 millones de dólares) y comenzarán a partir del pago de las pensiones que se realizarán en el mes de diciembre», dijo el documento.

En cuanto a los aumentos salariales, en julio pasado ya se habían ejecutado en los sectores de salud y educación, con beneficios promedio de 57 y 43 pesos mensuales, respectivamente, lo que involucró a poco más de 794.000 trabajadores. Ahora se contempla incrementar el salario escala, de acuerdo con la complejidad de la labor, dándole continuidad a ese proceso iniciado en julio, una decisión que beneficia a 2.214.213 trabajadores, con una suba promedio mensual de 43 pesos.

Ambos incrementos, el de julio y el actual, supone un gasto adicional de dos mil 848 millones 289.618 pesos, un crecimiento de 21% en relación con el fondo salarial de 13.554 millones, previsto para 2005.

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