Telechávez
Inició ayer sus transmisiones Telesur, el canal multiestatal con base en Caracas y cuya composición integran Venezuela, la Argentina, Cuba y Uruguay. Es la emisora con la que Hugo Chávez intenta derrotar a la CNN y sus aliados, y en cuya gestación influyó su amigo, el director «Pino» Solanas. Justamente ayer, en las más de tres horas de discursos inaugurales que transmitió «Canal 7», Solanas fue uno de los figurones de la izquierda, integrante del consejo asesor, que abundó en la conocida retórica de los años '70. Otro fue Miguel Bonasso. Otro, el intelectual árabe Tariq Alí, que atacó a los EE.UU. y dijo que el mundo musulmán reclamaba un «Chávez árabe». El canal será informativo. Para el esparcimiento tal vez habrá que esperar la comparsa de carnaval en la que Chávez prometió desfilar.
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El uruguayo Aran Aharonian (izq.), director de Telesur y vicepresidente de su consejo editorial; y Andrés Izarra, ministro de Comunicaciones venezolano y presidente de la junta directiva de la emisora.
La nueva señal tendrá cobertura en América del Sur, Centroamérica, el Caribe, Estados Unidos, Europa Occidental y el norte de Africa, y cuenta con corresponsales en Bogotá, Brasilia, Buenos Aires, Caracas, Ciudad de México, La Habana, Montevideo, La Paz y Washington, además de una red de colaboradores en la región. El gobierno de Venezuela espera convencer a Brasil para incorporarlo al proyecto.
La emisión fue conducida por una venezolana y un brasileño, que no se tradujeron recíprocamente.
• Disertantes
Entre los oradores del Consejo Asesor estuvieron «Pino» Solanas y Miguel Bonasso, por la Argentina, y se ausentaron el premio Nobel de la Paz argentino Adolfo Pérez Esquivel, Atilio Borón y Ana de Skalon de Bonasso (esta última integra el cuerpo directivo). El cantante Silvio Rodríguez, el cineasta Walter Salles («Diarios de motocicleta») y el escritor Eduardo Galeano no estuvieron en la ceremonia, pero también forman parte del Consejo Asesor.
Izarra comenzó citando a Chávez: «Tenemos que enamorar a nuestros pueblos para integrarlos. Hay que seducirlos para que comprendan que otra mirada sin mediacionesextranjeras es posible.En lo radical, como dice Chávez parafraseando a José Martí, nunca hubo mejores condiciones de integración, por eso extendemos nuestro saludo fraternal a los presidentes Kirchner, Chávez, Fidel, Lula y Tabaré. Gracias a ellos. Telesur se propone descender a las almas con una propuesta joven, fresca, ágil».
Curiosamente, las imágenes vistas resultaron más crudas y deprimentes que seductoras (un colectivo destartalado, un flaco caballo andando, selvas) y el eslogan «Muévete, llegó la hora, llegó Telesur». De la vasta riqueza de paisajes y gentes de América latina, paradójicamente, sólo se recortaron aquellas mismas que el cine norteamericano suele mostrar en sus películas cuando busca mostrar la pobreza del Tercer Mundo.
«Es un día de fiesta porque nace el canal estatal. Lamentablemente, buena parte del continente está ausente del sistema comunicacional. Nuestro sueño es abrir una ventana que rescate la rica historia del continente americano», expresó Solanas en un discurso no menos melancólico y menos encendido de lo que es habitual en él. Fue el único al que el recinto no aplaudió, tal vez porque no marcó conclusivamente el fin de sus palabras.
El periodista colombiano Alfredo Molano sostuvo que «en Colombia, por ejemplo, ya se está notando el nerviosismo de que exista otra voz. Telesur es la oportunidad de que los periodistas luchen contra la autocensura y muestren que son capaces de ser independientes y libres». Bonasso aportó: «Los oligopolios mediáticos en nuestros países establecen censura y se autocalifican de independientes. Hay que oír a Rodolfo Walsh, que decía que hay que seguir a los hechos que no defraudan. Aunque no nos guste la realidad, hay que reflejarla. Los ingleses se creen pioneros en periodismo, pero hay excelentes periodistas en América latina. Esto pasó siempre. Walsh se adelantó con su 'nuevo periodismo' a Truman Capote, que sacó su libro siete años más tarde».



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