George W. Bush se metió en una lucha entre carabineros
chilenos y su custodia en la entrada a una cena oficial el
sábado a la noche, en el centro cultural Mapocho
Santiago (Reuters, ASN, EFE) - Una escena impensable, con George W. Bush forcejeando para separar una pelea entre custodios a metros de Ricardo Lagos el sábado a la noche, dejó un sabor amargo en los organizadores del país anfitrión de la cumbre de la APEC. La insólita trifulca derivó en la suspensión de una cena oficial prevista para 400 personas anoche.
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El sábado a la noche salieron a relucir los procedimientos de los custodios que velan por la seguridad del presidente de EE.UU. en cualquier lugar del mundo, que chocaron con los límites de los carabineros chilenos, «porque en Chile hacemos cumplir nuestras exigencias sin privilegios».
Concretamente, el incidente ocurrió cuando Bush ingresaba en el centro cultural Estación Mapocho para una cena oficial con los líderes de las 21 economías que forman el Foro Económico del Asia Pacífico (APEC). Bush posaba para los fotógrafos en la alfombra roja junto con su esposa Laura, el presidente chileno Ricardo Lagos y la esposa de éste, Luisa Durán, cuando se dio cuenta de la pelea que se desarrollaba detrás de él, porque los carabineros chilenos retuvieron a la custodia estadounidense.
Al ver lo que ocurría, Bush se acercó para retirar al jefe de su equipo de seguridad, aunque por algunos momentos encontró resistencia de parte de los agentes chilenos. Bush fue visto sacudiendo la cabeza y refunfuñando mientras se alejaba del lugar del incidente, que pudo ser observado por la televisión. «El presidente es alguien que tiende a delegar pero de vez en cuando toma los asuntos con sus propias manos», dijo sonriendo el portavoz de la Casa Blanca, Scott McClellan.
El director de Carabineros, general Alberto Cienfuegos, aclaró las normas por las que se rige su fuerza. «En Chile nosotros hacemos cumplir nuestras exigencias. No damos privilegios a ningún presidente respecto de otros.»
El altercado con Bush motivó que se suspendiera una cena oficial prevista para 400 personas anoche, con Lagos como anfitrión. El secretario general de la gobernación, Francisco Vidal, anunció que la cena oficial se transformó en una reunión de trabajo de 20 personas. Según trascendió, funcionarios de la Casa Blanca pretendieron instalar un detector de metales para los invitados, lo que fue rechazado por el propio Ricardo Lagos. Ante esta intransigencia, la cena se suspendió.
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