Bogotá (AFP, EFE, ANSA) --Los legisladores colombianos empezarán hoy a discutir el polémico proyecto de reforma política propuesto por el gobierno del flamante presidente Alvaro Uribe, el cual incluye la disolución y reducción del Congreso bicameral y el otorgamiento de bancas parlamentarias a los grupos armados que se acojan a un plan de paz.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Inmediatamente después de la asunción de Uribe, el ministro del Interior, Fernando Londoño, presentó al Legislativo el proyecto de referendo contra la corrupción y la politiquería que contempla la reforma y enfatizó que el gobierno no dará marcha atrás en esa iniciativa, a pesar de las protestas de varios parlamentarios, incluidos algunos del oficialismo.
La propuesta incluye la disolución y reducción del Congreso bicameral, de los actuales 268 miembros a 160, con el propósito de combatir la corrupción política y ahorrar gastos estatales.
Uribe, quien prometió un gobierno austero y de lucha contra la corrupción y la violencia, sostiene que Colombia no puede continuar con un Congreso «que cuesta 600.000 millones de pesos (240 millones de dólares) cuando para vivienda social sólo hay 150.000 millones de pesos (60 millones de dólares)».
• Diez muertos
En tanto, diez personas murieron violentamente durante el fin de semana, en momentos en que el gobierno expresó su preocupación por la «tecnología» usada por la guerrilla tras la campaña dinamitera lanzada durante la asunción de Uribe, y su supuesta vinculación con el IRA. Cuatro rebeldes de las FARC fueron abatidos en un combate 900 kilómetros al norte de Bogotá, donde el flamante mandatario lanzó un plan para reclutar a un millón de civiles como informantes del ejército en la lucha contrainsurgente. Otros tres guerrilleros fueron abatidos en la andina localidad de Labranzagrande y en las selvas del sur del país, se informó. Además, un militante de las FARC murió y otro resultó herido al explotar una bomba que transportaban en un taxi en el balneario de Cartagena de Indias.
Por su parte, el vicepresidente Francisco Santos declaró al diario «El Tiempo» de Bogotá que «el caso es preocupante, por la tecnología que los rebeldes adquirieron del Ejército Republicano Irlandés (IRA), lo que demuestra que el terrorismo en Colombia es un problema global». Santos dijo también que no cree que los ataques perpetrados mientras asumía Uribe supongan un fortalecimiento de las FARC, de cara a un eventual proceso de paz.
Dejá tu comentario