Nueva Delhi (ANSA, Reuters, Bloomberg, AFP) - El mayor derrumbe de la historia en la Bolsa india, acompañado incluso de manifestaciones callejeras, subrayó ayer las divisiones abiertas por el inesperado triunfo en las elecciones generales de la líder del Partido del Congreso, Sonia Gandhi, que se encamina a formar gobierno.
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Sonia Gandhi, nacida en Italia y nacionalizada india en 1983, se reunirá hoy con el presidente Abdul Kalam, que la invitó -el ritual institucional- a reivindicar su derecho a formar el nuevo gobierno. La oposición nacionalista hindú, que la rechaza por su origen extranjero, anunció que boicoteará su asunción y que luchará contra su gobierno dentro y fuera del Parlamento.
Desde las primeras horas de la mañana de ayer hubo pánico en la Bolsa de Bombay, que interrumpió tres veces sus operaciones por registrar bajas excesivas.
• Protesta bursátil
La Bolsa llegó a caer 17%, una cifra sin precedentes en 129 años, y los operadores salieron a las calles a protestar. Luego, apariciones televisivas del responsable económico del Congreso y hasta del Banco Central de la India restablecieron la calma, y el derrumbe se moderó para terminar la rueda en 11%. Esto supuso que el mercado perdió 30.000 millones de dólares de su valor en un solo día.
Es cierto que el mercado estuvo influido por la apertura a la baja de las Bolsas de Europa y de EE.UU., pero no hay duda de que en la India el derrumbe de las acciones y también el de la rupia tuvieron un significado político.
En los últimos dos días los aliados del Partido del Congreso -entre ellos los dos principales partidos comunistas, que se declaran marxistas-, aun subrayando las diferencias, acordaron su voto favorable al futuro gobierno encabezado por Gandhi, y el mercado reaccionó con el derrumbe de la Bolsa, con compañías privadas que venden sus títulos y estatales que compraban en un intento de frenar las pérdidas.
El vocero del Partido, Manmohan Singh, declaró que las reformas liberales seguirán aunque se implementarán las correcciones necesarias para apoyar a las capas más desprotegidas de la población y crear nuevos puestos de trabajo.
Pero los ultranacionalistas no sólo impugnan a Sonia sino también a sus hijos Rahul y Priyanka, que ayudaron enormemente al Partido del Congreso a conseguir la victoria final. Los dos jóvenes, totalmente indios, tienen sin embargo pasaportes italianos por vía materna, y de niños pasaban las vacaciones en Italia.