El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan.
Durante la votación de su reforma fiscal los republicanos sufrieron a último momento un contratiempo, por el cual la Cámara de Representantes de Estados Unidos deberá votar nuevamente el proyecto del presidente Donald Trump, que establece una fuerte rebaja de impuestos a las empresas.
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La votación de esta tarde en la que se había aprobado la reforma deberá repetirse para que se adapte a los requerimientos del Senado.
Tres pasajes del proyecto aprobado hoy contravienen las reglas de procedimiento del Senado, decidió la asesora del Parlamento, según dio a conocer el senador independiente Bernie Sanders.
Se consideraba probable que esos pasajes sean eliminados y que el Senado vote tarde en la noche de este martes o en la mañana del miércoles sobre el paquete. Posteriormente haría lo propio la Cámara de Representantes, indicaron medios locales.
Los conservadores aspiran a que la ley sea aprobada sí o sí durante este año. Tras numerosas derrotas para desarmar el programa de salud Obamacare, necesitan urgentemente poder esgrimir una victoria. Para el presidente Donald Trump sería nada menos que el mayor logro de su mandato.
Se trata de la primera reforma fiscal en Estados Unidos en tres décadas. El proyecto de 500 páginas incluye una reducción de impuestos por un volumen de casi 1,5 billones de dólares (1,27 billones de euros). Entre los puntos principales se encuentra una gran reducción de los impuestos a las empresas del 35 al 21 por ciento.
También la mayoría de los demás contribuyentes pagarán menos al fisco, al menos temporalmente. De todas formas, los opositores demócratas consideran que los más ricos se beneficiarán más de la medida de Trump que los pobres y la clase media.
En total 227 votos legisladores de la cámara baja habían votado a favor y 203 en contra de la iniciativa.
En el Senado, la aprobación podría complicarse porque los republicanos tienen una mayoría mucho más estrecha que en la Cámara de Representantes. El vicepresidente Mike Pence pospuso específicamente su viaje a Cercano Oriente debido a la votación, ya que su voto es definitorio si hay un empate.
El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano Paul Ryan, habló del plan legislativo más importante de las últimas décadas.
"Hoy, le estamos devolviendo a la gente de este país su dinero", dijo antes de que tuviera lugar la primera votación.
Por el contrario, la demócrata Nancy Pelosi, líder de la facción en la cámara baja, calificó la iniciativa como "un robo a la clase media".
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