El Partido Republicano se desgarra y define el futuro de una democracia icónica

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Si protege al mandatario, se enajena a los votantes más moderados y si lo defenestra, a la base más ubicada a la derecha. Fake news y convencimiento. Una prueba de fuego.

Nueva York - ¿Castigar o proteger a un presidente del propio partido? Esa parece ser la cuestión para muchos republicanos que están al borde de una decisión histórica, capaz de dejar a Donald Trump fuera de la arena política estadounidense de una vez y para siempre.

Con la votación del juicio político de ayer, los republicanos están al borde de decidir si castigan o protegen a un presidente que, según muchos, incitó a una turba violenta a invadir el Capitolio de Estados Unidos en un intento por anular el resultado de las elecciones del 3 de noviembre.

Según analistas locales, la decisión podría definir al partido y dar forma a la democracia estadounidense para las generaciones venideras.

Con el correr de los días, cada vez más republicanos de la Cámara de Representantes decidieron respaldar el juicio político. Un caso particular fue la representante Liz Cheney, de Wyoming, quien dijo que el presidente Trump “encendió la llama de este ataque” y lo acusó de una “traición” sin precedentes a su juramento de lealtad a la Constitución.

Otros republicanos que anunciaron tempranamente su apoyo al juicio político fueron los representantes John Katko de Nueva York, Adam Kinzinger de Illinois, Fred Upton de Michigan y Jaime Herrera Beutler de Washington.

Muchos se preguntan qué pasará a partir de ahora después. El Senado requiere una mayoría de dos tercios para condenar a un presidente, lo que significaría que al menos 17 republicanos tendrían que unirse a los demócratas si la votación se realizara después del 20 de enero, tras la asunción del nuevo Gobierno de Joe Biden y Kamala Harris.

En ese escenario la cuestión podría ser otra. Cada vez son más las voces dentro del Partido Republicano que quieren romper definitivamente con Trump y trazar un nuevo camino.

“Seguro que esta parece la última mejor oportunidad para enfrentarse al tipo mientras todavía importa”, dijo Liam Donovan, exagente de campaña del Partido Republicano. “Los republicanos pueden hablar ahora o pueden seguir el camino más fácil, pero en algún momento habrá un ajuste de cuentas y tendrá un costo político”.

El problema que encuentran los republicanos es que deberían enfrentar el enojo de muchos votantes, que se aferraron a las infundadas afirmaciones de Trump acerca de un fraude masivo en las elecciones del año pasado y que continúan apoyándolo a pesar de todo.

NBC News dio a conocer ayer una encuesta de la Universidad de Quinnipiac, realizada después de la violencia en el Capitolio, según la cual, entre los republicanos, el 71% aprueba el desempeño presidencial de Trump y el 73% cree que está protegiendo y no socavando la democracia estadounidense.

Entre los votantes en general, el 60% desaprueba su desempeño y el 60% dice que no está protegiendo el sistema.

Agencia ANSA

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