Fake news, ataques e incitación: la campaña baja como nunca a las cloacas en los Estados Unidos

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Las redes sociales son el gran campo de batalla elegido por los estrategas de Trump. Las empresas se precaven moderando contenidos. Se reitera la apuesta de 2016, pero recargada.

Washington - La campaña del presidente Donald Trump difundió en redes sociales tres videos sobre su rival demócrata. En uno, el exvicepresidente aparece dormido, en otro “escondido” y solo en un sótano y en un tercero se afirma: “Usted no estará seguro” en los Estados Unidos de Joe Biden. Todos fueron etiquetados como contenido falso o manipulado por grandes redes sociales y verificadores de hechos.

Si bien las campañas negativas han sido habituales en la política estadounidense, el uso este año de imágenes alteradas digitalmente por los equipos de Trump y otros candidatos preocupa a los gigantes tecnológicos.

Twitter ha tomado medidas enérgicas, eliminando o etiquetando varios de los mensajes del presidente.

Facebook, citando el riesgo de disturbios, anunció que no permitirá nuevos anuncios políticos en su plataforma en la última semana de la carrera hacia las presidenciales del 3 de noviembre.

Quedan dudas sobre si esos mensajes, casi imposibles de detener una vez que se vuelven virales, están influenciando a los votantes, pero ya se ha cruzado una línea.

“Existe una larga tradición de que los políticos enfrentados presenten las palabras o creencias de sus oponentes de manera editada. Eso es parte de la política”, explica Ethan Porter, profesor asistente de Medios y Asuntos Públicos en la Universidad George Washington.

“Por otro lado, los partidarios de Trump están llevando a cabo, en parte, una campaña completamente separada de la realidad, en formas que tienen poco o ningún precedente en la historia política estadounidense”, remarca.

La campaña de Biden aún no ha recibido el mismo tipo de censura que la de Trump.

¿Puede producir resultados la voluntad de manipular anuncios y videos políticos de manera tan evidente?

El promedio de encuestas que realiza el sitio Real Clear Politics apenas cambió después de la Convención Republicana, donde Trump intensificó sus ataques contra Biden, quien está siete puntos por delante del presidente en los sondeos a nivel nacional. Pero los llamados “estados bisagra”, donde la suerte de los partidos casi nunca es predecible, siguen siendo una incógnita.

“La mayoría de la información manipulada ha sido utilizada por la campaña de Trump para intentar tener más ‘pruebas aparentemente tangibles’ de las afirmaciones que hacen, porque no tienen pruebas reales”, dice Shannon McGregor, profesor asistente en la Escuela de Periodismo y Medios Hussman de la Universidad de Carolina del Norte Chapel Hill.

Se trata de un método similar al utilizado en 2016, pero la tecnología ha hecho que las manipulaciones sean ahora más fáciles y sofisticadas.

La campaña de Trump acusó a las empresas de tecnología de manejarse con un doble patrón con los videos de Biden.

“Las élites costeras liberales de Silicon Valley son descaradamente unilaterales cuando se trata de definir cuáles son los medios manipulados”, dice la subsecretaria de prensa Samantha Zager.

Sin embargo, McGregor asegura que, en lugar de buscar atraer a diferentes electores, “la retórica de Trump es realmente polarizante”.

Un ejemplo fue una publicación de Facebook del 30 de agosto de Donald Trump Jr., después de la muerte a tiros de Aaron Danielson en Portland.

“ADVERTENCIA, HORROR: Antifa apunta y ejecuta a partidario de Trump”, dijo el hijo mayor del presidente en su publicación, que incluía un video que fue visto más de 780.000 veces y que recibió unos 50.000 “me gusta”.

Un sospechoso de pertenecer a ese movimiento antifascista fue asesinado a tiros el jueves cuando la Policía intentaba arrestarlo.

Los actos de violencia en Portland se produjeron justo antes de que el director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, anunciara restricciones a los anuncios políticos en su red social, justificadas por las dudas sin fundamento planteadas por la campaña de Trump sobre el voto por correspondencia.

Porter dice que el equipo de Trump está convencido de que está jugando con cartas ganadoras. “Creen que su estrategia de redes sociales les hizo vencer las elecciones en 2016”, señala.

“No se puede decir que no será eficaz. Solo que, si gana, no puedo imaginar que esa sea una de las causas principales o más probables de su eventual victoria”, añade Porter, reafirmando la necesidad de seguir haciendo un trabajo de verificación de datos.

Cyrus Krohn, quien dirigió la campaña digital para el Comité Nacional Republicano en las elecciones de 2008, piensa que la contienda de este año “parece estar apretada” y que ello sería atribuible “al factor de miedo que está creando internet”. Eso significa, según él, que la manipulación mediática está funcionando para el equipo de Trump.

“Hay facciones de la izquierda a las que les gustaría” que la campaña de Biden “despliegue las mismas tácticas que la campaña oficial de Trump”, sostuvo.

Agencia AFP

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