Turquía: once muertos tras un atentado con coche bomba en Estambul
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No se excluye ni siquiera la pista del grupo yihadista Estado Islámico (EI), acusado ya de dos ataques contra los turistas este año en Estambul, ni una acción aislada de grupos de extrema izquierda, activos en la ciudad.
En tanto, cuatro personas fueron detenidas bajo la acusación de haber alquilado el automóvil que fue hecho explotar. De los interrogatorios podría emerger datos claves para la investigación, encabezada por siete magistrados.
Desde el pasado verano, la ofensiva del ejército turco contra el PKK en las regiones kurdas del sudeste causó centenares de muertos de ambos lados y decenas de miles de desplazados. Ankara promete que se detendrá solo después de su "total eliminación".
A un año exacto del histórico éxito electoral del partido pro-kurdo HDP, el primero en entrar en el Parlamento, la situación se precipitó. Un conflicto que podría radicalizarse posteriormente con la marginalización de los diputados kurdos, muchos de los cuales corren el riesgo de ser arrestados después de la revocación de la inmunidad para aquellos bajo investigación.
"Es despiadado quien hace explotar bombas durante el Ramadan", el mes sagrado del Islam que comenzó el pasado lunes, dijo el ministro de Exteriores, Mevlut Cavusoglu.
Frente a esta situación, Turquía recibió la solidaridad internacional, con la UE que "reafirma el compromiso de trabajar estrechamente en conjunto para combatir la amenaza global del terrorismo".
El ataque corre el riesgo de tener pesadas recaídas también sobre el turismo, sector clave de la economía real turca, ya en una situación congelada después de la ola de atentados de los últimos meses.
En abril pasado, los arribos desde el exterior se derrumbaron el 28%, cómplice también la crisis con Rusia: la más grande fuga de extranjeros de los últimos 17 años.



