22 de octubre 2007 - 00:00

Tusk, un liberal que prometió la "nueva Irlanda"

Varsovia (EFE) - El líder liberal Donald Tusk será el nuevo primer ministro de Polonia, después de su victoria sobre Jaroslaw Kaczynski, lo que abre las puertas del gobierno al político preferido por jóvenes y empresarios, que esperan de él que sea capaz de convertir a Polonia en un país verdaderamente europeo.

Tusk, nacido en Gdansk (al norte del país) hace 50 años, se convirtió en el ganador indiscutible de estas elecciones gracias a los mismos argumentos que ya había presentado en los pasados comicios presidenciales de 2005, en los que fue derrotado por el hoy presidente Lech Kaczynski.

Acelerar reformas económicas, las privatizacionesy la baja de impuestos son las principales propuestas de Tusk, quien se define a sí mismo como «un hombre de principios», capaz de resolver los grandes problemas que aquejan al país.

Una visión liberal que ha convencido a muchos polacos, a pesar de que Tusk carece de experiencia en un cargo administrativo de importancia en la que haya demostrado sus dotes organizativas, su mayor desventaja frente al que fue su gran rival en estas elecciones, Jaroslaw Kaczynski.

Por el contrario, la experiencia de Tusk, licenciado denunciar la sistemática violación de los derechos humanos por parte del general Jaruzelski.

De hecho, Donald Tusk ha confesado que su interés por la política comenzó después de ver cómo la policía abría fuego contra manifestantes en Gdansk, en 1970, una imagen que lo marcó y que siempre ha influido en sus principios ideológicos. Ya desde los tiempos de lucha contra el comunismo, Tusk se destacó por sus posiciones moderadas, siempre a favor del diálogo, con un discurso prudente y comedido que se ha mantenido hasta hoy día.

Quizá es esta falta de populismo y de agresividad política lo que le hizo perder las últimas elecciones frente a Lech Kaczynski, un buen orador que no duda en echar mano de un discurso fácil y a veces demagógico si es productivo para sus fines electorales. A pesar de todo, el líder liberal logró captar la ilusión de los jóvenes y de la clase media que, afortunadamente para él, cada vez tienen más peso en este país.

Más allá de la política está el Donald Tusk padre de dos hijos y casado por lo civil desde hace casi 30 años, lo que no impidió que en los pasados comicios de 2005 se volviese a casar, esta vez por la Iglesia, como gesto de aproximación a la religión en un país en el que 90 por ciento de la población es católica.

Dejá tu comentario

Te puede interesar