29 de abril 2008 - 00:00

Un alcalde llegado del neofascismo

Roma (EFE, AFP, ANSA) -Antes de ganar la Alcaldía de Roma de la mano de Silvio Berlusconi, Gianni Alemanno comenzó su carrera política en el neofascismo, un estigma que lo persigue aún hoy.

Nacido en Bari, en el sudeste de Italia, el 3 de marzo de 1958, se casó con la hija de Pino Rauti, célebre líder del extremismo de derecha romano, y tiene un hijo de 13 años.

Estudió Ingeniería Agrícola y desde muy joven comenzó a militar en la derecha dura. En 1982 fue detenido por haber lanzado una bomba molotov contra la sede en Roma de la Embajada de la Unión Soviética, lo que le valió pasar ocho meses en la cárcel.

Entre 1988 y 1991 comenzó su carrera política formal en el Frente de Juventud del Movimiento Social Italiano (MSI), partido de corte neofascista, del que llegó a ser su secretario nacional. En 1990 obtuvo para el MSI un puesto en el gobierno regional de Lazio, provincia a la que pertenece Roma.

  • Conquista

  • Tras la transformación del MSI en la más moderada Alianza Nacional, Alemanno conquistó un escaño en el Parlamento en 1994, que después revalidó en 1996, 2001 y 2006.

    Entre 2001 y 2006 fue ministro de Agricultura de Berlusconi, cargo desde el cual se mostró contrario a la implantación en Italia de cultivos genéticamente modificados y defendió la exportación de los productos nacionales y su autenticidad frente a las copias extranjeras.

    Pese a haber acompañado el giro al centro que supuso la transformación del MSI en la Alianza Nacional, Alemanno sigue llevando en el cuello una cruz celta -un símbolo utilizado por la extrema derecha y los fascistas en Europa-, tal y como mostró en una televisión durante la campaña electoral de 2006. Alemanno, que en el mismo programa levantó el brazo como saludo fascista, si bien en una aparente broma, explicó que lleva esa cruz «como símbolo religioso y no político», ya que se trataba de «una forma de ser cristiano en la etapa celta».

    Ese año se presentó como candidato a la Alcaldía de Roma, pero perdió ante el anterior alcalde, Walter Veltroni, quien dejó el cargo este año para presentarse a las elecciones generales celebradas el 13 y 14 de abril como candidato del Partido Demócrata (PD) y que ganó Berlusconi.

    Alemanno debió rechazar en esa campaña el apoyo del partido La Derecha, cercano al fascismo, en medio de fuertes protestas de la comunidad judía local.

    El triunfo electoral de ayer del nuevo alcalde de Roma tuvo como clave sus propuestas de reforzar la seguridad de los ciudadanos y de luchar contra la inmigración.

    «Tenemos que regresar a ser dueños de nuestra propia casa», fue el lema de la campaña electoral, durante la cual prometió la expulsión de al menos 20.000 inmigrantes, acusados de cometer todo tipo de delitos y seguir viviendo tranquilamente en Roma.

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