Washington (Reuters, AFP, ANSA, EFE) - El presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, nominó anoche al juez John Roberts, un camarista federal de 50 años y tendencia conservadora moderada, para la Corte Suprema de Justicia.
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Con su elección, el mandatario apunta a cubrir la primera vacante en once años en el alto tribunal, tras la renuncia el último 1 de julio de la jueza Sandra Day O'Connor.
La magistrada saliente fue la primera mujer en llegar a la cima del sistema judicial estadounidense y era conocida como el fiel de la balanza entre las alas liberal y conservadora del cuerpo.
Bush dijo al presentar al candidato que «las decisiones de la Corte Suprema afectan la vida de cada estadounidense, por eso el nominado debe ser una persona de grandes credenciales y de la más alta integridad, una persona que va a aplicar fielmente la Constitución y mantener nuestra promesa fundadora de una justicia igualitaria bajo la ley. He encontrado esa persona en el juez John Roberts». El postulante agradeció y se declaró «honrado». Se espera que el proceso de ratificación de Roberts sea encarnizado, ya que inclinaría definitivamente la balanza hacia la derecha en la Corte, algo crucial a futuro en temas sensibles para la sociedad norteamericana como el aborto, la pena de muerte o la clonación con fines terapéuticos.
Conocido como un conservador moderado (cuestionado en el pasado por la derecha religiosa), igual despierta fuertes resistencias entre los liberales, quienes lo presentan como un radical de derecha que está contra el aborto. Sin embargo, en su confirmación como camarista, se declaró personalmente opuesto al aborto (en 1990 elaboró un estudio que decía que la Corte debía ilegalizarlo), aunque dijo que respetaría la jurisprudencia existente en la materia. Además, hace pocos días avaló los juicios militares contra los presos en Guantánamo, acusados de terrorismo.
Roberts, de brillantes credenciales técnicas, fue asistente del presidente de la Corte, William Rehnquist, quien tiene 80 años y sufre cáncer de tiroides, lo que abre la firme posibilidad de que también abandone pronto su cargo. Antes de ser juez federal fue abogado de una firma privada enWashington y ocupó un cargo de asesor legal del ex presidente George Bush padre.
Este abogado egresado de Harvard fue nombrado juez de la Corte deApelaciones del Distrito de Columbia en mayo de 2003 por el actual mandatario (a quien asesoró legalmente en la disputa electoral de 2000 con Al Gore). Su confirmación en el Senado se produjo después de una larga lucha partidaria.
La nominación de Roberts desaira una corriente de opinión mayoritaria según la cual el reemplazante de O'Connor debía ser una mujer (ahora queda sólo una en el alto tribunal, Ruth Ginsburg) o, en su defecto, un hispano.
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