Washington - Según parámetros que hoy en día son considerados machistas, la cocina fue históricamente «cosa de mujeres», pero no en la Casa Blanca, que hasta ayer había encomendado la tarea de llevar las riendas de sus fogones a destacados chef. Cristeta Comerford, más conocida como «Cris», será, según anunció ayer la primera dama Laura Bush, la primera mujer en ponerse al frente de la cocina de la residencia oficial estadounidense, informó la agencia «EFE».
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La chef, de 42 años y de origen filipino, quien fue asistente del jefe de cocina de la Casa Blanca durante los últimos diez años, recibió así el cometido de satisfacer los estómagos del presidente de EE.UU., George W. Bush, su familia, los líderes mundiales y otros invitados distinguidos. «Estoy encantada de que Cris Comerford haya aceptado la posición de chef ejecutivo de la Casa Blanca», indicó la primera dama en un comunicado, y añadió que «su pasión por la cocina se puede paladear en cada bocado de sus deliciosas creaciones».
A juzgar por la lista de invitados de la Casa Blanca, que ronda los 2.000 mensuales, a Comerford no le va a quedar tiempo para aburrirse. La primera dama aseguró, además, que quiere aumentar el número de eventos festivos en la residencia oficial tras un primer mandato escaso en estos actos a raíz de los atentados del 11 de setiembre de 2001.
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