16 de diciembre 2002 - 00:00

Una muerte sugestiva

Moscú - Salmán Radúyev, el ex «señor de la guerra» checheno y uno de los contados jefes guerrilleros relevantes capturados con vida que fueron procesados en Rusia, murió en la prisión de Solikamsk, donde cumplía una condena a cadena perpetua, se dio a conocer ayer. El viceministro ruso de Justicia, Yuri Kalinin, informó que Radúyev murió el sábado y, según datos preliminares, el deceso se produjo como consecuencia de «hemorragias internas». Aunque las hemorragias registradas pueden indicar que Radúyev había sido golpeado antes de morir, Kalinin afirmó que se trata de una «muerte natural» y que «el cadáver no presenta signos de muerte violenta». Se teme que las serias dudas sobre las circunstancias de la muerte del guerrillero podrían provocar represalias de parte de sus correligionarios.

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