Bogotá (DPA, EFE) - El gobierno colombiano desestimó ayer denuncias del diario estadounidense «The Washington Post» en torno a que organismos de inteligencia del Estado detienen a campesinos, los ejecutan y luego los presentan como rebeldes abatidos.
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El ministro del Interior y Justicia, Carlos Holguín, expresó que la opinión pública ya conoce esas «historias viejas» que se generan para demandar a Colombia ante los tribunales internacionales y ganar «jugosas sentencias».
Según el «Post», que cita informes de grupos de derechos humanos y testimonios de familiares de las víctimas, 955 civiles fueron asesinados por el Ejército colombiano entre 2002 y 2007 haciéndolos pasar por guerrilleros de las FARC.
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