Victorioso, Bush dijo que la guerra continúa
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• Advertencia
Pero Bush también advirtió que «la captura de Saddam Hussein no marca el fin de la violencia en Irak. Seguimos enfrentando a los terroristas, que prefieren matar personas inocentes antes que aceptar la emergencia de la libertad en el corazón de Medio Oriente. Tales personas representan una amenaza directa para el pueblo estadounidense, y serán derrotadas».
El presidente francés Jacques Chirac, opuesto a la guerra estadounidense en Irak, «se alegra de la captura de Saddam Hussein, calificándola de acontecimiento importante», declaró Catherine Colonna, portavoz del palacio del Elíseo, sede de la presidencia francesa.
«Con esto se tornó la página de la dictadura iraquí», afirmó el canciller francés Dominique de Villepin.
• Felicitación
El canciller alemán Gerhard Schröder, otro de los que se opusieron a la guerra, felicitó a Bush, indicó un comunicado de la Cancillería. «Supe con gran alegría que Saddam Hussein fue detenido, lo felicito por esta acción coronada con éxito», escribió Schröeder al presidente estadounidense.
El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, declaró que la captura de Saddam Hussein ofrece la oportunidad «de un nuevo impulso para la búsqueda de la paz y de la estabilidad en Irak».
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, que respaldó la guerra en Irak, indicó que la captura es «un buen resultado de la perseverancia» de Estados Unidos en la lucha mundial contra el terrorismo.
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, dijo que el arresto tendrá repercusiones para todo Medio Oriente. «Me alegré mucho con la noticia, pensé en palabras como paz y reconciliación, democracia y desarrollo. Pensé en Irak pero también en Palestina e Israel», afirmó.
El primer ministro de Israel, Ariel Sharon, felicitó a Bush y dijo que éste es «un gran día para el mundo democrático».
Pero en pocos lugares el júbilo fue tan sentido como en Kuwait, que Saddam Hussein invadió en 1990, desencadenando la primera Guerra del Golfo con Estados Unidos.
«Es un instante que hemos esperado mucho: ver el arresto de ese tirano que aterrorizó a su propio pueblo y a varios otros en el mundo», afirmó el ministro kuwaití de Información, Mohammad Abdallah Abou Al-Hassan.




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