El vicepresidente de EE.UU., Dick Cheney, realizó ayer una visita no anunciada a Irak, la primera desde la invasión del país, el mismo día que la violencia retornó tras tres jornadas de calma con el resultado de más de una quincena de muertos. Se entrevistó en Bagdad con el presidente del país, Jalal Talabani, y observó un entrenamiento militar en la base aérea de Taji (foto), realizado por tropas iraquíes que participaron en el dispositivo de seguridad durante los comicios.
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