28 de octubre 2002 - 00:00

Ya es definitivo: Lula será el próximo presidente de Brasil

Luiz Inácio Lula Da Silva se convirtió ayer en el primer candidato de la izquierda en llegar a la presidencia de Brasil. Tal como se preveía, obtuvo en el ballottage más de 60% de los votos válidos, contra 38,79% de su rival, el oficialista José Serra. Hay expectativa en los mercados porque podría hoy dar a conocer su equipo económico. Por eso, la designación de quienes manejen la economía brasileña es trascendental. El PT ya logró en las últimas jornadas calmar mercados al pro-meter reducir los impuestos a actividades financieras, reformar el sistema de pensiones y respetar compromisos de gastos y de pago de deudas de Brasil. Puntualmente hoy no son de esperar grandes variaciones en la cotización del dólar frente al real, que se recuperó 2% el último viernes al cerrar a 3,73 por dólar. Para la relación con la Argentina, se esperan importantes cambios frente a lo que fue el gobierno de Cardoso. El PT de Lula es más proteccionista, por lo que cualquier acercamiento comercial que se quiera hacer a los Estados Unidos o al ALCA chocará con la política económica del nuevo presidente brasileño. Por eso no es de esperar una mayor apertura del Mercosur. Inclusive dentro mismo del Mercosur podría haber más trabas al ingreso en Brasil de productos argentinos.

Ya es definitivo: Lula será el próximo presidente de Brasil
Brasilia (Reuters, EFE, ANSA) - En un hecho inédito en la historia republicana brasileña, el ex obrero metalúrgico de izquierda Luiz Inácio Lula Da Silva fue elegido ayer presidente con una aplastante victoria en las urnas.

El líder del Partido de los Trabajadores (PT) obtuvo poco más de 60% de los votos válidos; y el oficialista José Serra, casi 40%, cuando se había escrutado más de 75% de los sufragios, dijo el Tribunal Superior Electoral (TSE).

Un ya eufórico Lula votó por la mañana en un colegio de una zona industrial de San Pablo, en el marco de una jornada pacífica pese a que el Ejército debió desplegar tropas en algunos de los 26 estados del país y en el Distrito Federal para garantizar el derecho al voto y prevenir disturbios.

«Este es el momento más feliz de mi vida», dijo Lula en la ciudad industrial de S. Bernardo do Campo, en la periferia de San Pablo y su cuna política. «Comienza un nuevo tiempo, Brasil va a vivir un nuevo momento», agregó el ex sindicalista.

Serra, por su lado, votó minutos antes en una elegante zona de San Pablo, donde mantuvo su empecinada resistencia a ceder a la evidencia de su derrota. Sin embargo, al cierre de esta edición, no pudo más que reconocerla.

«Lula me dijo que él estaba siendo elegido presidente en nombre de mi generación, de aquellos que lucharon por la democracia en Brasil y soñaron con este momento, los que lucharon en la oposición a la dictadura (1964-1985)», afirmó el presidente del PT, José Dirceu, arquitecto del triunfo de Lula.

Por su parte, el presidente brasileño,
Fernando Henrique Cardoso, elogió el vigor de las instituciones democráticas brasileñas y afirmó confiar en que quien le suceda tendrá sentido de responsabilidad. «Es un día histórico. Una vez más, Brasil dio demostraciones claras de que es un país democrático», dijo el mandatario que será relevado por Lula el 1 de enero. El presidente Eduardo Duhalde felicitó al flamante presidente, al igual que el ex presidente Carlos Menem y el candidato Rodríguez Saá.

• Desafíos

Las negociaciones políticas comenzarán hoy, dijo Dirceu, mientras el anunciado triunfo de Lula provocó una explosión de festejos de sus simpatizantes en todo Brasil, donde miles de partidarios del PT se lanzaron a las calles celebrando el triunfo más contundente obtenido por un candidato en la historia republicana del país.

Lula, quien ayer cumplió 57 años, había fracasado tres veces en llegar a la presidencia, al ser derrotado en las elecciones de 1989 por
Fernando Collor de Mello, y en 1994 y 1998 por Cardoso. Pero en su cuarto intento logró convertirse en el primer obrero en alcanzar la presidencia del país más grande y poblado de América latina, luego de haber moderado sus posiciones socialistas del pasado.

De hecho, algo que antes hubiese resultado impensado, los banqueros brasileños se apresuraron a felicitar al presidente electo, quien hasta hace pocos días despertaba en ellos toda clase de temores sobre el futuro de la principal economía sudamericana. La Federación Brasileña de Bancos (Febran) felicitó a Lula en un mensaje que destacó que estas elecciones «marcan un cambio en el ambiente político, económico y social del país». «Los desafíos que el presidente electo encontrará son grandes y demandarán la conjunción de esfuerzos de todos los segmentos de la sociedad brasileña», dijo la Febran. Uno de esos desafíos es «conducir la economía en la ruta del crecimiento con justicia social, sin comprometer la estabilidad de la moneda, tan duramente conquistada», dice el texto.

Los principales bancos del mundo operan en Brasil y son tenedores de casi la mitad de la deuda pública interna en circulación. Los compromisos de combate a la inflación, respeto a las instituciones y a los pagos de deuda asumidos y reafirmados durante la campaña electoral de Lula «sumarán condiciones para granjear el apoyo de todo el país y de la comunidad financiera internacional», agregaron los banqueros.

Dejá tu comentario

Te puede interesar