22 de junio 2023 - 00:01

Cómo se acomodan los intendentes PRO de cara a la PASO bonaerense

Los jefes comunales del partido amarillo buscan revalidar sus mandatos sin la necesidad de tener que recurrir a una interna. Sin embargo, todo está por verse. Cómo se dividen en el apoyo hacia los candidatos nacionales.

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A sólo dos días para el cierre de listas, los intendentes PRO no se dan por vencidos y siguen atentos la resolución de una novela que ya lleva varios años en el aire y que, todavía, nadie puede anticipar el final.

Lo que está claro es que una buena parte de los alcaldes sigue firme en la idea de poder colocar su nombre en las dos boletas del partido amarillo con las que se encontrarán los bonaerenses en la gran mayoría de los 135 distritos que tiene la Provincia. Hasta ahora, la decisión parece irrevocable: habrá contienda. Pero no todo está dicho hasta que no se firmen los papeles.

Pese a que algunos todavía se mantienen esperanzados, los pisos ya están fijados en un 25 por ciento y la contienda nacional entre Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich de seguro terminará de tener su correlato no solo a nivel provincial sino también en los distritos.

Diego Santilli y Néstor Grindetti son hoy los candidatos bonaerenses con los que cuenta el partido amarillo. Cada uno con su línea interna y, también, con su representación en los municipios donde el PRO es gobierno.

“Se dará o no. Ya están todos preparados para competir. Es un tema que ya tenemos como asumido. Pero esperemos que desde arriba entiendan que lo mejor es asegurarnos los distritos propios”, le dice a Municipios uno de los 22 jefes comunales con los que cuenta el PRO en la Provincia.

“La esperanza es lo último que se pierde”, agrega el alcalde. Pero hay otros que ya se resignaron tiempo atrás. Algunos con la intención de poder sacar una ventaja interna que les permita reposicionarse y otros por el temor de quedar en la versión de “Pampa y la vía” que todo distrito tiene en su ejido urbano.

La primera en tomar la decisión de dar pelea en todos los municipios fue Bullrich, a quien no le tembló el pulso a la hora de comunicar algo que, de entrada, sorprendió a los jefes comunales. La exministra de la Nación puso a Sebastián García De Luca para sumar la mayor cantidad de adhesiones. Y el movimiento dio sus resultados. Mientras que, en un principio, la gran mayoría de los intendentes prefirió no pronunciarse en favor de ninguno de los aspirantes nacionales para no generar una polémica interna, hoy ya son varios los que tomaron la decisión de dar a conocer su apoyo. La presión fue clara. Sin foto, hay contienda interna.

Con la puja de candidatos propios, Bullrich ganó el apoyo de tres distritos de entrada: Capitán Sarmiento (a través de Javier Iguacel), San Miguel (por medio de Joaquín De la Torre) y Lanús, con quien hoy es su aspirante provincial. A ellos se les sumaron Manuel Passaglia (San Nicolás), Mariano Barroso (9 de Julio), Héctor Gay (Bahía Blanca), Mariano Uset (Coronel Rosales), Luis María Etchevarren (Dolores), Eduardo Campana (General Villegas), Javier Reynoso (Rivadavia), Jorge Etcheverry (Lobos) y Hernán Bertellys (Azul). Incluso también sumó el apoyo de Vicente Gatica, un jefe comunal vecinal de Bragado.

La cosecha fue grande: 12 de los 22, eligieron sacarse la foto y subirse al tren. “Considero que Patricia es hoy la que mejor expresa el proyecto de cambio y transformación que requiere la Argentina después del rotundo fracaso del Frente de Todos. Mi candidata a Presidente es Patricia y voy a trabajar desde Bahía Blanca para que gane la elección”, manifestó Gay, quien en la previa se había mostrado en favor de la candidatura de Rodríguez Larreta.

Por su parte, el jefe de Gobierno porteño tiene la venia de dos jefes comunales claves del interior: Ezequiel Galli, a cargo de Olavarría (cabeza de la séptima sección), y Pablo Petrecca, al frente de Junín (distrito principal de la cuarta). También es sabido que Diego Valenzuela (3 de Febrero) y Julio Garro (La Plata) son propios. Pero los dirigentes no lo expresan de una manera lineal para no sumar a su propia interna. Que, por cierto, la tendrán.

Los casos de Vicente López y Mar del Plata, son distintos. Sucede que en ambos se acordó que existe la famosa boleta corta y que los candidatos propios puedan estar incluidos en las dos listas. De esta manera, gracias al pacto realizado por Jorge Macri, Soledad Martínez será parte de sendas papeletas. Lo mismo ocurrirá con Guillermo Montenegro, en caso de que decida postularse, tras el acuerdo que tiene con el local Maximiliano Abad, quien es uno de los aspirantes a ir de vice de Bullrich.

El resto de los jefes comunales no se pronunció y también espera por un volantazo de último momento que los deje sin contrincantes internos y con la posibilidad de buscar un nuevo mandato sin la necesidad de ir a una PASO.

El temor de los alcaldes pasa por la confrontación que podría darse en la previa de las primarias del 13 de agosto. “Todos decimos que el 14 ya vamos a estar unidos, pero la militancia previa queda sentida. Laburás un mes y medio para ganarle al de enfrente en una pelea que está fuerte en el territorio y después no tenés la seguridad de que ese grupo va a acompañar”, le dice a Municipios un intendente del interior.

Y agrega: “No podemos entregar los distritos para ver cuánta gente entra de cada uno en los municipios. Pero si es lo que viene, tendremos que salir a jugar”.

Pese a que Rodríguez Larreta insistió en que su prioridad “es defender a nuestros intendentes y garantiza su continuidad”, en los hechos hoy, salvo los casos de Vicente López y Mar del Plata, nadie tiene asegurado nada. Ni siquiera los candidatos más firmes que tiene el PRO y que no son gobierno como el caso de Martiniano Molina en Quilmes o Lucas Delfino en Hurlingham. La lectura interna es clara. La boleta nacional arrastra. Y de esa manera, los jefes comunales podrían poner en riesgo su continuidad debido a lo que venga de arriba. Así las cosas, todavía resta saber cuál será el desenlace de una novela en la que muchos quieren ser protagonistas.

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