Durante la última semana, los casos en el AMBA mantienen un promedio cercano a los 2200 positivos. Un número contundente. Sin embargo, el aumento en el tiempo de duplicación de los casos de Covid-19 es uno de los indicadores más alentadores con los que cuentan hoy los responsables sanitarios del AMBA. De los 12 días que se tardaba en reproducir el contagio antes del regreso a la Fase 1 a los 16 actuales hay un avance significativo.
Ceriani: "Tomamos decisiones no solo para proteger a los que viven en AMBA sino también al resto del país"
Leticia Ceriani, subsecretaria de Gestión de la Información, Educación permanente y fiscalización del Ministerio de Salud bonaerense es la encargada de analizar la pandemia en la Provincia. Asegura que la situación de contagios está en los niveles esperables y destaca que las estrategias vienen dando los resultados que se preveían.
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Leticia Ceriani
Un logro que se desprende de la decisión concreta de volver a una cuarentena más estricta y que expone un cambio en la velocidad de propagación del virus. “Es un indicador de que los contagios se están desacelerando. Y eso permite pensar que podría haber un amesetamiento de la curva y, en consecuencia, una posibilidad más concreta de que a partir del 18 de julio se puedan habilitar nuevas actividades de manera lenta y progresiva”. Quien toma la palabra es Leticia Ceriani, subsecretaria de Gestión de la Información, Educación permanente y fiscalización del Ministerio de Salud bonaerense. En resumen, la encargada de analizar la pandemia en la Provincia. Parte elemental del tridente de Salud bonaerense que compone junto al ministro Daniel Gollán y su vice, Nicolás Kreplak.
Periodista: ¿Qué realidad exponen los números actuales?
Leticia Ceriani: El sistema de salud está estable en la ocupación de camas en la Provincia y en el AMBA, con un número que no por estable nos deja tranquilos. No hay ningún indicador que por sí solo permita tomar una decisión. Hay que ver todos los indicadores juntos y relacionados. Porque podemos cometer el error de decisiones desacertadas. El aumento en el tiempo de duplicidad es alentador a pesar de que tenemos muchos casos. Pero si miramos una sola parte, es parcial.
P.: ¿Son números que reflejan el famoso pico?
L.C.: No lo sabemos. Lo vamos a poder determinar si los casos empiezan a bajar. Mientras eso no suceda no se puede determinar si es solo el pico o algo que se da por un tiempo y que luego puede volver a crecer. Nuestra expectativa es que este sea el pico.
P.: ¿El pico es también un indicador?
L.C.: Sí, porque dice que cantidad de personas fallecidas podés tener. Y está claro que nosotros al día de hoy tenemos una letalidad muy baja comparado con países que se toman como modelo. Los números están dentro de lo esperable y las estrategias vienen dando resultado.
P.: ¿Cómo evalúan los resultados de esta nueva fase de la cuarentena?
L.C.: Se reflejan en los números porque no esperábamos disminuir la curva ya que para eso vamos a tener que esperar más. Lo que pretendíamos era que deje de crecer a la velocidad que se daba. Y se viene logrando. Es lo que pasó en todos lados y tiene que ver con la dinámica propia de la pandemia. Por eso esta decisión nos permitió restringir a tiempo la circulación para poder amesetar la curva y para aliviar al sistema de salud. Si seguíamos con el ritmo previo se iba a saturar.
P.: ¿Qué ocupación de camas hay en el Gran Buenos Aires?
L.C.: Está en un 60 por ciento, pero no es homogéneo. Hay zonas que están por debajo.
P.: ¿Hubo casos de ocupación total?
L.C.: Sí, pero por situaciones de hospitales puntuales. No hubo un desborde. No pasó que en un municipio no hubiera camas. Lo más complicado sigue siendo el primer cordón.
P.: ¿Qué criterio se está utilizando a la hora de hisopar?
L.C.: Hay un criterio que es nacional. Desde los protocolos se indica que los hisopados deben hacerse a personas sintomáticas pero nos encontramos con que, sobre todo desde el sector privado, se toman muestras que no deberían tomarse porque no están justificados al tratarse de personas asintomáticas. Es algo que estamos tratando de resolver porque es un problema.
P.: ¿En qué sentido?
L.C.: En términos de capacidad de los laboratorios para procesar muestras. Se exige demás y eso los complica. Por otro lado porque se trata de hisopados a contactos estrechos que no presentan síntomas. Y en esos casos un hisopado negativo no te permite tomar una conducta distinta a la que hubieses tomado si no hubieras hisopado.
P.: ¿Cuál es el promedio de hisopados diarios?
L.C.: Estamos en alrededor de 4500 muestras.
P.: El AMBA funciona como un termómetro nacional. ¿La apertura a nivel local generará focos en otras partes del país?
L.C.: El virus se desplaza y es algo que ahora vemos hacia dentro de la Provincia. Como dijo el ministro Gollán si se produce una apertura muy grande en el AMBA va a impactar en la situación epidemiológica del resto del país. Y es así porque la circulación que hay entre conglomerados urbanos y el AMBA es muy grande. Por eso hoy nosotros tomamos decisiones no solo para proteger a los que viven en el AMBA sino también al resto del país.
Entrevista de Bruno Lazzaro




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