Las ciudades europeas más importantes se unen contra Airbnb

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Los ayuntamientos reciben gran número de quejas de copropietarios o residentes por idas y venidas permanentes, zonas comunes de los edificios degradadas y contaminación acústica.

Desde París hasta Florencia, pasando por Ámsterdam, 22 ciudades importantes europeas solicitan una regulación más estricta para las plataformas de alquileres vacacionales, como Airbnb, acusadas de perjudicar al mercado inmobiliario y al atractivo de ciertos barrios.

Estas ciudades de la red Eurocities, que debían reunirse en París con la vicepresidenta de la Comisión Europea, Margrethe Vestager, critican "un marco legal europeo obsoleto y ventajoso" para estas plataformas, de acuerdo a un comunicado de prensa.

Los representantes de las metrópolis quieren "obligar a las plataformas a compartir sus datos, fundamentales para un control eficaz" y hacerlas responsables "de los anuncios que publican".

"No estamos contra las plataformas, pero deben respetar las regulaciones a nivel local y nacional. Es la hora de que Europa adopte un nuevo enfoque en su regulación para poner en primer lugar servir al interés general", dijo Anne Hidalgo, alcaldesa de París, donde hay más de 25.000 viviendas Airbnb, citada en el comunicado.

Por su parte, la alcaldesa de Ámsterdam, Femke Halsema, quiere regular a las plataformas digitales para "asegurar el bienestar y la libertad de los ciudadanos".

Las metrópolis europeas reprochan a los propietarios de viviendas amuebladas alquiladas por corto plazo de ser demasiado rentables en comparación con los alquileres a largo plazo y, por lo tanto, provocan escasez de vivienda y un importante aumento de los precios.

Preferidos de los turistas, los centros de las ciudades se ven particularmente afectados por este fenómeno y los ayuntamientos reciben gran número de quejas de copropietarios o residentes: idas y venidas permanentes, zonas comunes de los edificios degradadas, transmisión inadecuada de los códigos de entrada y contaminación acústica.

La Comisión Europea debe dar a conocer una nueva legislación a fin de año ("Digital Services Act"), cuyo objetivo es establecer una normativa mundial para supervisar y controlar mejor la actividad de las plataformas más importantes.

"Una mejor cooperación entre las plataformas y las autoridades públicas será uno de los pre-requisitos para la correcta aplicación de la 'Digital Services Act'", subraya Vestager, también citada en el comunicado.

Por su parte, el gigante Airbnb afirma apoyar la creación de un "marco más coherente y más eficaz para los servicios digitales". "Estamos trabajando ya con muchos gobiernos y autoridades públicas en Europa, para compartir datos que demuestren el impacto positivo de los alquileres turísticos (de alojamientos) amueblados", afirmó este jueves la plataforma en un comunicado.

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