Así como el cigarrillo se convirtió en un elemento esencial del siglo pasado, el vape irrumpió como la nueva tendencia entre los más jóvenes, a pesar de tener 14 años desde su creación.
El misterioso magnate fantasma que generó millones con un negocio que nadie vio venir: adicción, polémica y un imperio en las sombras
Zhang Shengwei pasó de controvertidas estrategias en la venta online a ser el dueño del negocio de los vapes.
-
De cuánto es la fortuna de Paris Jackson, la heredera que se enfrenta a los abogados del Rey del Pop
-
Pasó de tener su oficina en el baño a manejar una empresa de 8 mil millones con 28 años: la historia de Shayne Coplan
Así creció la industria del vape durante la última década.
Su fundador, Zhang Shengwei, inició la venta de este producto allá por 2009, y hoy en día es multimillonario y responsable de gran parte del consumo en la actualidad. El magnate cuenta con una fortuna personal de 2.900 millones de dólares, aunque su figura permanece un misterio, ya que no da entrevistas ni muestra su imagen.
Según Euromonitor, esta industria genera, hoy por hoy, casi 6.000 millones de dólares anuales en ventas solo en el mercado legal de Estados Unidos,Sus marcas como Elf Bar, Lost Mary y Geekvape dominan el mercado internacional, con presencia en más de 80 países y una base de clientes que supera los 30 millones.
Un negocio polémico: de la venta en línea al dominio mundial del vape
Conocido como el padrino de la industria del vape, el empresario de 52 años comenzó construyendo su imperio global en Shenzhen, China. Allí funcionaba Heaven Gifts, que comenzó como una tienda online.
En sus primeros años, junto a su esposa Yang BinBin, gestionaban el negocio desde allí y enviaban productos a clientes internacionales. Sin embargo, como se trataba de un mercado que no estaba regulado en su totalidad, hacían uso de controvertidas estrategias para poder seguir funcionando.
A partir de etiquetar incorrectamente los envíos y declarar valores inferiores para evitar impuestos y regulaciones, el negocio comenzó a crecer. Asimismo, la capacidad de Zhang para encontrar oportunidades financieras lo llevó al éxito absoluto en Estados Unidos; con el cigarrillo electrónico desechable llamado Elf Bar 600 -producto de 2018- llegó a acaparar el 60% del mercado norteamericano.
Regulaciones, demandas y el futuro incierto del gigante de los cigarrillos electrónicos
La popularidad del vape trajo preocupaciones entre padres y defensores del control del tabaco, quienes sostienen que el atractivo de este nuevo producto puede fomentar la adicción a la nicotina.
En la misma línea, el crecimiento de esta industria trajo como consecuencia un nuevo marco de regulaciones. En Estados Unidos, la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) rechazó las solicitudes de la empresa para comercializar legalmente sus productos. Esto se tradujo en la incautación de 1.4 millones de cigarrillos electrónicos no autorizados.
Otros países cuentan con medidas para proteger a los clientes. En España se prohíbe su uso en espacios públicos, centros educativos y transporte público, y su publicidad está limitada. En el Reino Unido se retiraron los Elf Bars 600 por contener niveles ilegales de nicotina líquida, mientras que en países como Vietnam y Tailandia se prohibió su uso completamente.
Ante todas estas denuncias y restricciones, Zhang encontró en el "juego de nombres" una alternativa para sobrevivir. En ese sentido, lanza nuevos productos con diferentes nombres en caso de que alguno caiga.
A esto se le suma la preocupación por la contaminación ambiental que generan los vapes. Según un informe citado por Bloomberg, en 2022 se desecharon más de 40 toneladas de litio procedentes de vapeadores de un solo uso en el Reino Unido.ç
La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió que aquellos jóvenes que fuman vape tienen casi tres veces más probabilidades de fumar cigarrillos tradicionales en el futuro.
- Temas
- Millones





Dejá tu comentario