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31 de marzo 2026 - 17:33

Laboratorios: Eli Lilly y el gigante chino Insilico sellaron un acuerdo histórico para el diseño de fármacos con IA

La inteligencia artificial generativa se impone como motor principal para el desarrollo de medicamentos. Procesos que tardaban años, ahora se resuelven en meses.

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Eli Lilly viene de firmar un acuerdo con NVidia para abrir un centro de desarrollo tecnológico de fármacos en Silicon Valley.

Depositphotos

La industria farmacéutica atraviesa una transformación profunda de la mano de la inteligencia artificial. En un sector históricamente dominado por largos procesos de investigación, altos costos y riesgos elevados, la irrupción de la IA está alterando las reglas del juego, con procesos que se resuelven en pocos meses cuando antes llevaban años de trabajo.

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El reciente acuerdo entre Eli Lilly & Company y la firma china Insilico Medicine se convirtió en el ejemplo más contundente de esta tendencia.

La alianza podría alcanzar un valor de hasta u$s2.750 millones y otorga a la farmacéutica estadounidense derechos exclusivos a nivel global para desarrollar, fabricar y comercializar medicamentos diseñados mediante inteligencia artificial.

En términos concretos, se trata de terapias que todavía están en fase preclínica que fueron identificadas y diseñadas por la plataforma Pharma.AI de Insilico, un sistema que integra modelos generativos, biología y análisis de datos para descubrir nuevas moléculas.

El acuerdo es la expresión más visible de un cambio estructural: la transición hacia una industria farmacéutica “algorítmica”, donde los datos, el aprendizaje automático y la simulación digital empiezan a reemplazar -o al menos complementar- los métodos tradicionales de laboratorio.

Detrás de esta transformación hay una lógica económica clara, ya que desarrollar un nuevo medicamento puede tomar más de una década y costar miles de millones de dólares, con tasas de fracaso elevadas. En cambio, la IA promete acortar esos tiempos y mejorar la eficiencia.

En el caso de Lilly, la adopción temprana de estas tecnologías ya permitió reducir en varios años los tiempos de desarrollo y ampliar su cartera de productos en desarrollo (pipeline).

El modelo que impulsa Insilico no sólo analiza grandes volúmenes de datos biomédicos, sino que genera hipótesis, identifica objetivos terapéuticos y diseña moléculas candidatas de manera automatizada.

Esto implica un cambio radical respecto del paradigma tradicional, donde el descubrimiento de fármacos dependía en gran medida de procesos experimentales iterantes (de repetición).

El acuerdo también refleja otro fenómeno clave: la creciente internacionalización del desarrollo farmacéutico. Insilico, con base en Asia y fuerte presencia en China y Hong Kong, se posiciona como un actor central en la nueva geografía de la innovación biomédica, desafiando el histórico predominio de Estados Unidos y Europa.

La IA también está impactando en la etapa de producción. Mediante el uso de “gemelos digitales” -modelos virtuales que replican procesos industriales- las compañías pueden optimizar la fabricación de medicamentos complejos, como los tratamientos basados en GLP-1 para diabetes y obesidad, uno de los segmentos más dinámicos del mercado global.

Los nombres propios de la nueva tendencia

Pero el avance de la inteligencia artificial no se limita a este caso. En los últimos años, las principales compañías farmacéuticas del mundo intensificaron sus inversiones en tecnología y firmaron acuerdos estratégicos con startups especializadas.

Un caso es el de Sanofi y Ex Scientia. La farmacéutica francesa profundizó sus acuerdos para utilizar plataformas de IA en el desarrollo de tratamientos de precisión para el cáncer, buscando que cada fármaco sea diseñado específicamente para perfiles genéticos determinados.

Novartis y Microsoft, por su parte, consolidaron su alianza para aplicar modelos de lenguaje de gran escala y computación cuántica en la simulación de ensayos clínicos, reduciendo la necesidad de grupos de control físicos mediante el uso de "gemelos digitales".

Otro caso es Qilu Pharmaceuticals. A principios de 2026, esta compañía también china cerró un acuerdo con Insilico Medicine por u$s120 millones enfocado en enfermedades cardiometabólicas, demostrando que el ecosistema asiático está liderando la exportación de tecnología de vanguardia.

En tanto, AstraZeneca, informó que logró integrar IA en sus laboratorios robóticos de "bucle cerrado", donde máquinas diseñan, sintetizan y prueban compuestos de forma autónoma las 24 horas del día, acelerando la llegada de terapias respiratorias.

En paralelo, la competencia tecnológica se intensifica con la entrada de actores provenientes del mundo digital.

La colaboración entre Lilly y Nvidia, por ejemplo, incluye la creación de un laboratorio de co-innovación en IA con inversiones que podrían alcanzar los 1.000 millones de dólares.

Otro caso relevante es el de la empresa china XtalPi, con la que Lilly ya había firmado un acuerdo en 2023 para aplicar inteligencia artificial y robótica al descubrimiento de pequeñas moléculas.

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