El negocio agroexportador volvió a ganar volumen y centralidad en 2025, tras un 2024 todavía condicionado por niveles bajos de actividad. Según el ranking anual elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior (DJVE) de granos y subproductos alcanzaron 105,5 millones de toneladas, un salto interanual del 53,2%, que ubicó al año como el tercero de mayor volumen exportado de la última década.
Multinacionales al frente: quiénes fueron las empresas que dominaron las exportaciones agroindustriales en 2025
Cargill volvió a liderar el comercio exterior agroindustrial, seguida por Viterra y COFCO, en un año marcado por el rebote productivo y una fuerte concentración del negocio.
-
El Gobierno anunció una nueva baja de retenciones a los granos: la soja pasará del 26% al 24%
-
Baja de retenciones: hay 20% de la cosecha de soja sin liquidar, pero dudan sobre cuántos dólares traccionará la medida
Las cadenas agroindustriales explican cerca del 20% del valor agregado de la economía argentina.
Ese rebote no se distribuyó de manera homogénea. Por el contrario, volvió a dejar en evidencia la alta concentración del comercio exterior agroindustrial, con las grandes traders internacionales capturando la mayor parte del crecimiento. Cargill encabezó el ranking por segundo año consecutivo, con 17,3 millones de toneladas declaradas, un incremento del 81,5% interanual, y una participación que trepó al 16% del total exportado, el nivel más alto de los últimos diez años para la compañía.
Detrás se ubicaron Viterra, que sostuvo su rol histórico como uno de los principales operadores del complejo sojero, y COFCO, el gigante chino que desde hace varios años viene consolidando posiciones en el mercado argentino, especialmente en maíz y girasol. El podio volvió a mostrar un patrón conocido: empresas con espalda financiera, logística propia y capacidad para reaccionar rápido ante cambios regulatorios.
El mapa del poder: quién manda en cada complejo
El liderazgo de estas compañías se explicó, en buena medida, por su desempeño en los principales complejos exportadores. El complejo soja, corazón del negocio agroindustrial argentino, concentró el 49% de las toneladas declaradas en 2025, con 51,6 millones de toneladas, el segundo mayor registro de la última década. En ese segmento, Cargill dominó con 9,3 millones de toneladas, seguida por Viterra (7,6 Mt) y Louis Dreyfus Company (6,1 Mt), en un mercado donde los subproductos industriales explicaron casi el 60% de las ventas externas.
En maíz, segundo complejo en importancia, el esquema fue similar. Con 29,7 millones de toneladas declaradas, Cargill volvió a liderar, aunque con una competencia más ajustada de ADM Agro y COFCO, que se repartieron buena parte del resto del volumen. El trigo, en tanto, mostró una recuperación marcada frente al año previo y volvió a colocar a Cargill, ADM y LDC en un virtual empate técnico en la cima del ranking.
Más abajo en volumen, pero no en relevancia estratégica, el complejo girasol registró en 2025 su mayor nivel de exportaciones de la última década, con 3,4 millones de toneladas, y tuvo a Viterra como principal operador, seguida de cerca por COFCO y la Unión Agrícola de Avellaneda. En cebada, el liderazgo quedó en manos de Cervecería y Maltería Quilmes, una rareza dentro de un ranking dominado por traders globales, mientras que en sorgo volvieron a destacarse cooperativas y firmas con fuerte anclaje territorial.
Un negocio clave que vuelve a concentrarse
El desempeño de las grandes exportadoras en 2025 no puede leerse aislado del contexto macro. De acuerdo con otro informe reciente de la Bolsa de Comercio de Rosario, las cadenas agroindustriales explican cerca del 20% del valor agregado de la economía argentina, uno de cada cinco empleos privados y tres de cada cinco dólares que exporta el país, además de ser el principal aportante neto de divisas en las últimas dos décadas.
Sin embargo, el año también dejó una señal clara hacia adelante: la recuperación del volumen no implicó una mayor diversificación empresaria. Por el contrario, el crecimiento volvió a quedar en manos de un núcleo duro de compañías, que capitalizó tanto la mejora climática como los incentivos regulatorios transitorios, adelantando decisiones comerciales y reforzando su dominio sobre el comercio exterior.
En un país urgido de dólares, el agro volvió a responder, pero lo hizo con los mismos protagonistas de siempre. Y, como en años anteriores, el ranking dejó en claro que la salida exportadora sigue teniendo nombre y apellido.





Dejá tu comentario