Comunidad maker fabrica máscaras para pacientes con COVID-19

Negocios

El objetivo de Coronathon es entregar 10 mil máscaras en los próximos 10 días a los centros de salud más necesitados. El proyecto se financia 100% con donaciones.

La niñez y la adolescencia de Facundo Cancino (26 años) transcurrieron en Banfield. De familia numerosa, es el mayor de 5 hermanos y cuenta que tiene casi 60 primos y 22 tíos. “Tengo una hermana de 22 que estudia psicología y artes del movimiento, uno de 18 que está por arrancar administración de empresas, y dos chiquitos (3 años uno y un año el otro). Mis viejos: padre neurólogo, workaholic y maratonista, vive en caballito. Madre más artista, relajada, dueña de un foodtruck, vive en Adrogué”, relata el joven.

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Máscarillas para pacientes con COVID-19.

Máscarillas para pacientes con COVID-19. "El proyecto está inspirado en una iniciativa de Prusa, una empresa checa que fabrica impresoras 3D", cuenta Cancino.

“Siempre trabajé, desde chico, hasta que después de un laburo de oficina particularmente tedioso, con 19 años decidí que quería hacer algo por mi cuenta. En ese momento estudiaba diseño industrial, y ahí hice el pase a ingeniería electrónica (actualmente cursa esta carrera en la FIUBA). Estaba en club de robótica con un amigo, y mi viejo nos sugirió que en vez de hacer autitos de carrera hagamos algo que ayude a sus pacientes. Empezamos a visitar pacientes de la clínica Santa Catalina y comenzamos a ver que con los conocimientos que ya teníamos podíamos mejorar la realidad de mucha gente. Nos obsesionamos con esa idea”, reconoce Facundo en una conversación con Ámbito.

Así nace Laba, una startup cuyo objetivo es mejorar la tecnología en el área de salud. Los socios iniciales son 4: Matías Ñañez, Iván Isaack, Iván Divito, y el propio Cancino. "Ahora se sumó Julián Morelli, ingeniero industrial. Hoy somos 17 personas en total. Tenemos nuestro taller en Puerto Madero y trabajamos en varios proyectos, el más ambicioso es Nexup, que va a ser el primer market network para la salud, un lugar donde todos los actores del sector tengan acceso a herramientas que faciliten su trabajo", explica Facundo.

Adelantarse a la cuarentena

El equipo de Laba declaró en el taller la cuarentena mucho antes de que el gobierno la decrete obligatoria. "Una de las cosas que más priorizamos son las relaciones interpersonales. Somos muy laxos con tema horarios. Eso sí, somos muy estrictos con los objetivos. Por eso cuando empezó a hablarse de cuarentena en otras partes del mundo nos pareció una buena decisión implementar una mecánica de Home office total, para cuidar a todo el equipo y para probar un poco a ver qué pasaba. Algunos se llevaron impresoras, otros empezaron a programar y diseñar desde sus casas. Implementamos reuniones fijas para poner en común los avances. Y sinceramente fue un éxito", repasa el emprendedor.

"Muchos centros de salud no cuentan ni siquiera en contextos normales con los insumos necesarios. Esta pandemia es una situación excepcional, para la que ningún país está preparado, y mucho menos el nuestro"

"Como éramos más productivos desde nuestras casas, las horas que nos sobraban por día empezamos a dedicarlas a pensar cómo ayudar desde nuestro expertise frente al inminente colapso del sistema de salud. Pasamos por varias ideas, pero la que terminó ganando fue esta de producir protectores faciales para los profesionales de la salud. El proyecto está inspirado en una iniciativa de Prusa, una empresa checa que fabrica impresoras 3D", aclara Cancino.

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El proyecto más ambicioso de Laba es Nexup, que va a ser el primer market network para la salud, un lugar donde todos los actores del sector tengan acceso a herramientas que faciliten su trabajo

El proyecto más ambicioso de Laba es Nexup, que va a ser el primer market network para la salud, un lugar donde todos los actores del sector tengan acceso a herramientas que faciliten su trabajo", explica Facundo.

La idea, en principio, fue hacer estas mascarillas para los clientes de Laba, que son centros de salud de Capital Federal principalmente. Pero rápidamente se corrió la voz y los teléfonos comenzaron a sonar. "Empezaron a llover pedidos", reconoce Facundo. "Ahí fue cuando decidimos que esto superaba a Laba ampliamente, y que si queríamos ayudar de verdad necesitábamos el apoyo de la comunidad Maker. Armamos Coronathon, hicimos un video por Instagram pidiendo ayuda, y se viralizó de una forma insospechada", continúa.

Producción en volumen

"Desde el principio supimos que la clave de un sistema de producción descentralizado iba a ser la logística. Sobre todo considerando que la cuarentena iba a obligar a todos los productores a quedarse en sus casas. Entonces fue lo primero que apuntamos a resolver. Hicimos una alianza con Urbano, empresa de logística de alcance nacional, y nos pusimos a comunicar que a todos aquellos que se sumen íbamos a distribuirles el insumo necesario para seguir produciendo, y al mismo tiempo íbamos a recolectar las piezas que vayan generando. Todas estas piezas se llevarían a una central de ensamblaje, donde se unirían con los otros insumos necesarios y se desinfectarían para luego poder ser entregadas a los hospitales. Como fuimos el primer grupo en tener armados los procesos, rápidamente la mayor parte de los Makers fueron convergiendo a Coronathon", relata Facundo.

"No hay forma que la comunidad Maker pueda satisfacer la demanda en su totalidad. Esperamos que el mercado empiece a dar soluciones industriales en los próximos 10 o 15 días"

El aspecto negativo es que la producción actual no alcanza para cumplir con las necesidades que demanda el contexto. "No hay forma que la comunidad Maker pueda satisfacer la demanda en su totalidad. Esperamos que el mercado empiece a dar soluciones industriales en los próximos 10 o 15 días", se ilusiona Cancino, antes de aclarar que "muchos centros de salud no cuentan ni siquiera en contextos normales con los insumos necesarios. Esta pandemia es una situación excepcional, para la que ningún país está preparado, y mucho menos el nuestro. Por suerte se han tomado buenas decisiones desde la política para mitigar los efectos, esperemos que den resultado. Espero que esto sea un llamado de atención para repensar la forma en la que hacemos muchas cosas".

Comunidad 3D

Armar un ecosistema de personas con impresoras 3D dispuestas a ayudar al principio fue sencillo. "La gente se entusiasmó muchísimo y se empezaron a sumar preguntando cómo ayudar. Nosotros siempre trabajamos en la idea de crear un ecosistema, entonces estábamos preparados y teníamos muchos planes sobre cómo coordinar un equipo descentralizado. Creo que el aporte de Laba se define en dos ejes: la estructura de trabajo, y el conocimiento del sistema de salud y de las necesidades de sus actores", considera Cancino.

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"No hay forma que la comunidad Maker pueda satisfacer la demanda en su totalidad. Esperamos que el mercado empiece a dar soluciones industriales en los próximos 10 o 15 días", afirma Facundo

Pero el camino no fue fácil. "La gente empezó a decir que Laba estaba teniendo mucho protagonismo. Por eso estos últimos días empezamos a hacer foco en la idea de comunidad, dándole protagonismo a todas las personas que participan de Coronathon. Hoy estamos en ese proceso, de poder delegar a los coordinadores y moderadores la coordinación de la comunidad, porque Laba también tiene que volver a sus obligaciones en algún momento", analiza Facundo.

El objetivo de Coronathon en el corto plazo es asistir a los profesionales de salud que más urgentemente necesitan estas máscaras. Apuntan a entregar un total de 10mil máscaras impresas en 3D en los próximos 10 días. Se está analizando empezar a inyectar en plástico para acelerar la producción subsiguiente: "en la comunidad ya aparecieron grupos autoconvocados trabajando en eso", aclara el emprendedor.

¿Quiénes tienen la prioridad?

Hoy la prioridad para recibir estas máscaras las tienen los centros de alta complejidad categorizados como de Alto Riesgo con Terapia Intensiva por el Ministerio de Salud; centros que estén haciendo test de Covid-19 o que sean centros de derivación y centros que ya tengan pacientes internados con Covid-19.

El proyecto se financia 100% a través de donaciones. "Ya juntamos más de $1.500.000 cuenta Facudo, quien admite que "Coronathon se convirtió en una comunidad que excede Laba. Yo ya no tengo poder sobre lo que la comunidad haga, y tampoco quiero tenerlo: creo que iría en contra del espíritu. Hoy el objetivo común es entregar estas máscaras. Espero que esta crisis sirva para mostrar el potencial de la comunidad maker, y que el equipo de trabajo descentralizado que se armó trascienda este objetivo puntual. Estoy seguro que se vienen cosas muy interesantes. Por parte de Laba, el objetivo de este año es terminar de validar el modelo de negocios de Nexup y salir a una ronda de inversión para poder escalarlo. En eso estábamos antes de todo esto", concluye Facundo.

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