Se le viene la guerra al dólar

Negocios

La moneda es la madre de todos los borregos y el campo de batalla es ahora el internet, quien también podría salir lastimado.

Un día como hoy, pero hace exactamente 50 años, Richard Nixon liberaba sus impresoras de billetes de las cadenas de oro, y las alimenta de papel. Con un decreto, deroga el patrón oro impuesto tras el acuerdo del Bretton Woods (1944) y suspende la convertibilidad directa del dólar estadounidense con respecto al oro. Así, su moneda deja de estar respaldada por éste y pasa a estarlo sólo porque así lo dice la ley. A esto se llama la moneda FIAT y desde entonces es el estándar en todos los países.

Pero los días de las monedas FIAT están llegando a su fin pues una guerra de monedas se avecina y ésta puede ser su mismo ocaso. Pero antes de llegar allí, vayamos unos pasos atrás en la historia para ver cómo llegamos aquí.

Detrás de todas las guerras, y más allá del dominio de los pueblos, está el dominio por los recursos, el control del dinero y de la economía.

Desde las batallas libradas en la antigua Babilonia, cuya clave era el control del puente comercial entre el Este y el Oeste, ésta Mesopotamia oriental, el famoso golfo pérsico, hasta hoy sigue sufriendo las guerras con el mismo trasfondo, sólo que ésta vez es por el control del flujo y precio del petróleo.

Pero incluso en la época medieval, los reinos o los imperios lucharon siempre por más y más tierras, y súbditos a quienes cobrar sus impuestos para alimentar el ego del poderoso y su expansión.

Sin embargo, todas estas guerras tienen un elemento en común: el dinero. No se puede financiar una guerra sin dinero y un sistema monetario con respaldo en oro, no es el escenario ideal.

Por eso, cuando Nixon deroga el Patrón Oro, los nuevos papeles sin respaldo permitieron dar aire a su economía y nutrir su maquinaria exportadora de guerra disfrazada de libertad. Un papel que, ya desde la Primera Guerra Mundial, hábilmente venían exportando como moneda global a fuerza de préstamos y dependencia económica.

Todo éste preludio nos lleva simplemente a reconocer la importancia del dinero y su rol en el control mundial. A reconocer que todos los monos bailan por él y que por eso, ésta será la madre de todas las guerras, una que aún no vislumbramos y que muy poco tendrá de física pero que, sin lugar a dudas, será tremenda.

El génesis:

En 2009, un ciberpunk crea un nuevo sistema monetario a lo “sui generis”, muy diferente a lo visto hasta ese momento y da inicio a un movimiento global que mucho tiene de hippie y de paz.

Nace Bitcoin y con él, un sistema monetario que no depende de ningún país, ni de guerras, ni de leyes impuestas, ni de personas, sólo de las leyes matemáticas y del consenso distribuido. Una moneda cuya emisión no se puede manipular ni centralizar, que puede llegar a los confines del mundo al instante, sin intermediarios. Una forma de proteger el valor del abuso de algunos. Con ella nace además la Tecnología Blockchain.

El enemigo común:

Hasta un elefante temería de un millón de hormigas, y un sistema libre y global que incluso comienza a ofrecer servicios financieros y rentas en forma descentralizada y sin bancos, es visto más como riesgo por los poderosos que como oportunidad para la gente.

Bitcoin entonces se convierte en un enemigo común, y que, aunque matarlo sería una proeza hercúlea cual Hidra, cortarle las piernas con decretos suena más viable, sobre todo si pueden invocar el temor a los caballeros del apocalipsis que son las drogas, las armas, el terrorismo y la pornografía infantil, donde en realidad ya reina el dólar.

La guerra:

Pero vamos, hasta aquí esto no parece una gran guerra al dólar, a quién le importa un par de hippies pensando que podían cambiar el mundo. Entonces, ¿qué guerra se está gestando?.

Pues bien, ésta magnífica tecnología Blockchain comenzó a ser adoptada por los propios estados para desarrollar lo que en la jerga se llaman las CBDC’s. Éstas Central Bank Digital Currencies, vienen a ser como las monedas tradicionales (sólo respaldadas por la ley del hombre y emitidas a voluntad) pero con las ventajas que ésta tecnología crypto les otorga. La trazabilidad y el control total o la integración con plataformas de contratos inteligentes son algunas, pero sobre todo la eficiencia, su inmediato alcance global y la instantaneidad de la generación de cuentas reduciendo la barrera de entrada para las otras rezagadas y ampliando la competencia.

Por el momento sólo China lanzó la suya, pero en unos años EU, USA, Rusia, Brasil y los demás tendrán listas las suyas, además de los países más pequeños. Y con ésta nueva ola de monedas, el dólar podría comenzar a perder protagonismo y a debilitarse, y con ello, su castillo construido sobre los naipes de la deuda más grande del mundo.

La lucha ya no será por la tierra, el petróleo o la gente, sino por qué moneda representará todo aquel valor. La moneda es la madre de todos los borregos y el campo de batalla es ahora el internet quien también podría salir lastimado.

También se sumarán las monedas de los países digitales como Facebook, Amazon, Alipay u otros, aunque a estos al estado le es más fácil encontrar las bolas de quién deben apretar como ya les pasó a Zuckerberg y a Jack Ma. Pero éstas, representan el intercambio de valor, de billones de ciudadanos sin fronteras.

El final de la historia:

Mientras todo esto sucede, Bitcoin se irá fortaleciendo, e irá cobijando a cada soldado decepcionado, quienes a su vez irán depositando su valor en la única moneda cuya emisión haya sido estable e indemne a los intereses y embates de esos gobiernos. Lo único que sí habrá cambiado, es lo que no le es inherente y se lo da el mercado, y eso es el precio, el cual, dada su escases, estará en otros niveles de su escala logarítmica.

Cómo prepararnos:

Éste 19 y 20 de agosto la ONG Bitcoin Argentina y Ámbito Financiero organizan DescentralizAR, un evento online y gratuito para guiar a todos aquellos que desean descubrir o participar de éste nuevo sistema monetario y financiero más libre y más justo.

Presidente de la ONG Bitcoin Argentina y organizador de DescentralizAR.org

Dejá tu comentario