18 de febrero 2026 - 17:45

Siderurgia: Ternium revirtió pérdidas operativas en 2025, pero sigue alerta por el avance de la competencia china

La siderúrgica del grupo Techint proyecta una recuperación del consumo de acero en Argentina. Y denuncia la amenaza de prácticas comerciales desleales de los países asiáticos.

Ternium es la mayor siderúrgica del país. Tiene planta en San Nicolás, provincia de Buenos Aires.

Ternium es la mayor siderúrgica del país. Tiene planta en San Nicolás, provincia de Buenos Aires.

Ternium

La siderúrgica Ternium Argentina, empresa del grupo Techint, cerró 2025 con una ganancia neta consolidada de $83.400 millones, en un ejercicio que marcó una mejora significativa respecto de 2024 en términos operativos, aunque todavía bajo un contexto de elevada presión competitiva y costos estructurales que limitaron su rentabilidad.

La compañía logró revertir el resultado operativo negativo del año anterior y aumentó sus despachos de acero en línea con una recuperación gradual de la demanda local.

Sin embargo, en su balance anual dejó planteada una preocupación central: la creciente amenaza de importaciones de acero en condiciones de comercio desleal, especialmente las provenientes de China.

Al analizar las perspectivas para el año que comienza, Ternium destacó: “En respuesta a las prácticas desleales de comercio de ciertos países asiáticos, las reglas del comercio internacional continuaron transformándose de manera profunda durante 2025. Esta dinámica resultó en un incremento significativo de los aranceles de importación en los principales mercados del mundo”.

“El superávit comercial de China continuó incrementándose en el año, apoyándose en su creciente producción de bienes manufacturados. La excesiva capacidad manufacturera de China combinada con un escenario restrictivo del comercio en las principales economías está contribuyendo al desvío de exportaciones en condiciones de comercio desleal hacia mercados con bajas defensas contra estas prácticas, incluyendo a la Argentina”, remarcó.

En ese sentido, señaló que la producción local sufre problemas de competitividad: “En este marco, las cadenas de valor industriales del país continúan en desventaja en términos de competitividad frente a sus pares externos, enfrentando mayores costos relativos en materia impositiva, logística y regulatoria. En respuesta a esta situación, la Sociedad continuará enfocada en iniciativas para bajar los costos y mejorar la eficiencia de sus operaciones”.

En la misma línea, la siderúrgica planteó que ”se proyecta un consumo de acero en recuperación, que brindaría a Ternium Argentina la oportunidad de incrementar sus ventas y continuar mejorando el nivel de utilización de sus instalaciones industriales”.

Pero aclaró a continuación: “Sin embargo, persiste el riesgo de que la creciente presión de las importaciones en condiciones de comercio desleal afecte el nivel de actividad de la cadena de valor siderúrgica, incluyendo a nuestros clientes, si no es controlada adecuadamente”.

El mercado interno traccionó los mejores resultados

De acuerdo con los datos comparativos del ejercicio, Ternium despachó 1.881.800 toneladas de acero en 2025, frente a 1.669.600 toneladas en 2024, lo que implica un crecimiento interanual del 13%. El repunte estuvo impulsado principalmente por el mercado interno, donde los envíos alcanzaron 1.836.900 toneladas, un aumento del 16% respecto del año previo. Las exportaciones, en cambio, continuaron en niveles marginales y retrocedieron hasta 44.900 toneladas, desde las 90.400 toneladas registradas en 2024, con Paraguay como principal destino.

RESULTADOS COMPARADOS DE TERNIUM

El incremento en los volúmenes vendidos acompañó una mejora en el ritmo de producción de las instalaciones industriales de la compañía, que durante 2024 habían operado con bajos niveles de utilización. La recuperación de la demanda fue gradual a lo largo del año y se concentró principalmente en clientes vinculados a los sectores de la construcción, el agro y el transporte. En menor medida, también se observó una recomposición en rubros como la industria automotriz y la de línea blanca.

En términos de ingresos, las ventas netas alcanzaron $2.515.000 millones en 2025, por encima de los $2.027.300 millones del ejercicio anterior. La mejora en la facturación estuvo asociada tanto al mayor volumen despachado como a la evolución de precios en un contexto de alta nominalidad de la economía argentina.

Uno de los datos más relevantes del balance es el giro en el resultado operativo. En 2024, la compañía había registrado una pérdida operativa de $65.100 millones. En 2025, en cambio, reportó una ganancia operativa de $59.100 millones, equivalente a un margen operativo sobre ventas del 2%. Aunque el margen todavía se ubica en niveles modestos para la industria, el cambio de signo refleja el impacto de las medidas implementadas para reducir costos y mejorar la eficiencia.

Más allá del resultado operativo, el resultado neto consolidado de $83.400 millones estuvo influido por otros componentes financieros y contables. La compañía registró una ganancia de $140.600 millones por inversiones en compañías asociadas, muy superior a los $8.300 millones obtenidos en 2024. También reportó un resultado financiero positivo de $82.100 millones, frente a $26.800 millones del ejercicio anterior.

Estos efectos favorables fueron parcialmente compensados por un cargo de $143.800 millones en concepto de impuesto a las ganancias, que contrasta con el crédito impositivo de $226.600 millones registrado en 2024, y por un incremento de $54.700 millones en la provisión vinculada al litigio en curso relacionado con la compra de una participación en Usiminas. En 2024, esa provisión había implicado un cargo de $89.900 millones.

El resultado neto por acción fue de $18,47 en 2025, por debajo de los $23,62 de 2024. Esta reducción, pese a la mejora operativa, se explica en gran medida por el impacto del impuesto diferido y por la menor contribución relativa de algunos efectos extraordinarios que habían beneficiado el resultado del ejercicio anterior.

Medidas para mejorar la productividad

Durante el año pasado, Ternium avanzó con distintas iniciativas orientadas a optimizar el desempeño de sus plantas. Entre ellas, se destacó la mejora en el funcionamiento del alto horno mediante el uso de mezclas de mineral de hierro de menor costo y una mayor participación de coque propio en la carga de materias primas. Estas medidas apuntaron a reducir el consumo de combustible y a mejorar la estructura de costos.

En el frente logístico, la empresa desarrolló acciones para optimizar el sistema integral de transporte, enfocándose en la reducción de demoras, la mejora del factor de carga y una mayor coordinación del transporte interno. En el ámbito laboral, implementó medidas para incrementar la productividad, optimizar los ciclos de mantenimiento y mejorar la gestión de materiales y repuestos.

Un componente relevante en la reducción de costos energéticos fue la entrada en operación del nuevo parque eólico inaugurado en diciembre de 2024. La energía generada por este activo permitió sustituir parte de la electricidad previamente adquirida a terceros, con impacto positivo tanto en costos como en la matriz ambiental de la compañía. A esto se sumaron nuevas iniciativas de eficiencia energética en los procesos industriales.

Ternium anticipa una demanda interna en recuperación, aunque prevé para el primer trimestre de 2026 una moderada reducción secuencial de despachos debido a factores estacionales. La compañía considera que, si el contexto macroeconómico acompaña y se contienen las prácticas de comercio desleal, podría incrementar sus ventas y mejorar el nivel de utilización de sus instalaciones.

En paralelo, continuará avanzando con su plan de inversiones, con foco en eficiencia operativa, seguridad y medio ambiente. La estrategia incluye la profundización de proyectos vinculados a la optimización de procesos industriales y a la reducción de la huella ambiental.

Otro eje central será el fortalecimiento de la cadena de valor a través del programa ProPymes, mediante el cual la compañía impulsa iniciativas destinadas a mejorar la competitividad de las pequeñas y medianas empresas proveedoras y clientes. Las acciones contemplan capacitación, incorporación de nuevas tecnologías y mejora de productividad.

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