¿Vivimos una burbuja de activos?

Opiniones

El analista financiero Gary Shilling llama a los inversores a "evitar la especulación" en tiempos donde las acciones como las cryptomonedas están sobrecalentadas y destinadas a colapsar.

Recientemente, el afamado analista financiero Gary Shilling, que ha sido capaz de anticipar grandes correcciones en el mercado financiero, mencionó que tanto las acciones como las cryptomonedas están sobrecalentadas y destinadas a colapsar. El analista apuntó a un único culpable de la situación: el feroz estímulo económico dado por los gobiernos para contrarrestar los efectos de la pandemia. La idea de este artículo es analizar algunas cifras para entender si, como dice Shilling, estamos frente a una burbuja en los distintos tipos de activos.

Por un lado, debemos entender la dimensión del estímulo económico. Una forma de hacerlo es observando la variación del M1 de la Reserva Federal, es decir, la oferta total de dólares emitidos por USA. Esta ha pasado de USD 4 trillones a 18.7 trillones de dólares entre Febrero de 2020 y la actualidad. Esto implica un aumento de la cantidad de dólares que hay en el mundo del 367.5%. Durante el mismo período, a su vez, el PBI global, es decir la cantidad de bienes y servicios que se producen cayó -3.3%. Esa contracción, se vio reflejada en un aumento del desempleo y, en comportamientos más conservadores de los consumidores, desplomando la velocidad de circulación del dinero en sentido estrecho de 5.2 a 1.19. Este efecto lleva a que, si observamos una medida más amplia de dinero como el M2, que incluye depósitos a plazo y money markets, vemos que la cantidad de dólares subió de 15 trillones a 19 trillones, es decir, un 26%. A simple vista, parecería una variación bastante menor y razonable que la del M1. Pero en comparación con su propia historia, es un salto muy alto, rayano con lo experimental, puesto que ha sido de 2 veces y media la acción de la Fed de las últimas crisis (2000 y 2008-12).

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Fuente: AsesorDeInversiones.com en base a Fred St. Luis.

Ahora analicemos qué ha sucedido con los activos. Claramente ante mayor cantidad de dólares, menor gasto y mayor tasa de ahorro, ese exceso de liquidez se canaliza más rápidamente en los activos financieros. Así, podemos ver por ejemplo que el oro, reserva de valor por excelencia ante las turbulencias, en la recesión de 8 meses entre marzo y noviembre de 2001, creció un 11%, mientras las acciones del S&P500 caían -14% y en la crisis financiera del 2008, subió un 21%, mientras las acciones corregían -38%. Pero, también es interesante notar que los efectos de las medidas de reflación tomadas para salir de las crisis duran más allá de que la economía vuelve a crecer. Por ejemplo, el oro, creció entre la crisis del 2000 y la del 2008 un 203%, y las acciones tras un piso muy profundo en 2002, sólo un 12%. Y, entre el final de la crisis financiera en 2009 y la del COVID, el oro creció un 63% y las acciones un 251%. No es posible sacar conclusiones precisas respecto de los porcentajes que deberíamos esperar de retorno, pero si, que los efectos económicos de las medidas reflacionarias se extienden más allá de la recesión en la economía real y cumplen en última instancia siempre su objetivo: mantener y hacer subir el valor de las cosas, ya sea oro, acciones, propiedades, etc.

Recién en 2010 apareció un sustituto más moderno, llamado Bitcoin, que durante su período de adopción entre 2010 y febrero 2020, previo a la crisis del COVID, creció 12.112.400%. Y esta es su primera crisis, en la que ya acumula una suba del 454% adicional desde los valores precrisis, mientras que el oro y las acciones acumulan un 10% y 29% respectivamente desde entonces.

El conjunto de compañías que forman parte del S&P500 vienen reportando crecimientos en ganancias anualizados para el 1er trimestre del año del orden del 30.2%. Con lo cual, si bien compara contra un trimestre flojo del año pasado por el inicio de los cierres por pandemia hacia fines de febrero, tampoco daría la sensación de que el alza del 29% que muestran las acciones sea reflejo de una sobrecompra irracional. Por su parte, el 10% del oro, está inclusive por debajo del aumento del M2. Entonces ¿a qué está haciendo alusión Shilling ante su llamado a los inversores de evitar la especulación?

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Fuente: FactSet

Claramente, el activo más sobrevaluado parecen ser las criptomonedas. Muchas de las cuales aún no queda claro cuál puede ser el verdadero uso futuro y sus variaciones están explicadas 100% por la especulación de que puedan valer más mañana. Algunas, como el DOGEcoin, que surgió como producto de un meme de un perro y que es impulsada por el multimillonario dueño de Tesla y Space X, Elon Musk, han crecido el 463% en los últimos dos meses. ¿Tiene sustento? Lo cierto es que no lo sabemos. Debemos reconocer que, estamos en presencia de una revolución, como lo fue en 2000 la era de las .com y algún día, como sucedió con aquella, finalizará. De eso, nos advierte Shilling cuando nos dice tratar de evitar la tentación de la especulación, porque los retornos son inverosímilmente atractivos. Pero, claramente, mientras que la explosión de la burbuja suceda, muchas de estas monedas valdrán nada y tras el baño de sangre, al igual que sucedió con internet, que siguió existiendo y hoy es mejor que nunca, conoceremos cuáles serán las monedas que sobrevivirán y regularán el mañana de las transacciones digitales en el mundo.

(*) CFA Founder, AsesorDeInversiones.com

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