Fitness: la gran aventura de entrenar en cuarentena

Opiniones

Las clases por videoconferencia no sólo son rutinas sino que también son espacios para socializar. Además, los profesores indican cuando un ejercicio no es seguro y alientan a no abandonar.

Corría el año 2012. Uma, que había nacido en la India, llevaba cuatro años trabajando en nuestro país y en ese entonces tomaba clases conmigo, pero su siguiente destino era Egipto y lamentaba mucho que no pudiéramos seguir entrenando juntos.

Augusto, de San Miguel, trabajaba en una carpintería y si bien la distancia no era un mayor problema, su gran timidez no le permitía siquiera a acercarse a un gimnasio.

Fue así que comencé a dar clases por videoconferencia, una misma solución tecnológica para problemas completamente diferentes. Ocho años después, a causa de la pandemia por coronavirus, esta modalidad se ha vuelto más que necesaria, ya sea para realizar una consulta médica, festejar un cumpleaños o hacer una clase.

Somos conscientes de que en esta realidad que vivimos lo virtual es más normal y la incertidumbre ya nos adormece, los gimnasios no tienen fecha de apertura y recién en algunos pocos lugares se puede salir a correr. Sabemos, además, que entrenar se trata de sentirse mejor y que hacerlo alivia la carga de este momento.

Hay gimnasios que ofrecen sus clases en vivo por diferentes plataformas. Con ello, no solamente se hace una clase, sino también una reunión de amigos, una charla, un ritual para sacarse el pijama, ponerse la ropa de gym, tener un horario y un compromiso moral para divertirse un rato y lavar culpas por excesos de hidratos durante el encierro.

En esta cuarentena he disfrutado de sumar a esta modalidad a muchas de mis alumnas mayores, pero disfruto mucho más aún cuando veo la alegría que tienen ellas por haber logrado entrenar.

Existen muchas apps para bajar al celular y diversos videos para armar tu plan de entrenamiento. Pero la ventaja fundamental que tenés haciendo clases por videoconferencia es que te vas a sentir más acompañado, que "tu profe" te va a corregir si estás haciendo un ejercicio que no es seguro para vos, te va a alentar cuando vea que estás por aflojar y cuando tu clase termine te podes quedar un ratito charlando y generando un compromiso para la próxima clase que, sin dudas, marcan la diferencia.

Estos momentos nos ponen a prueba, la inercia sedentaria y el aislamiento social no son buenas compañías. La incertidumbre y el bombardeo de noticias son poco alentadoras. Pero nosotros, los profes, estamos para vos en estos tiempos difíciles. Solo es cuestión de voluntad.

Contactate, ponete en marcha porque de esto salimos todos juntos y, cuando haya que ponerse en marcha, vas a necesitar unas piernas fuertes, por eso tenés que trabajarlas ahora. Que no decaiga.

*Alfredo Roldán es Personal Trainer.

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