2 de mayo 2006 - 00:00

"El dólar va en camino a debilitarse aún más"

(El dólar va en camino a debilitarse más aún; ésa es la premisa que dominará el escenario mundial en los próximos meses. Pero a diferencia del acuerdo de 1985, ahora se requiere el apoyo de China, Asia y los países exportadores de petróleo para equilibrar el desajuste estadounidense. Así lo explicó el experto en mercados internacionales que se escuda bajo el personaje de Gordon Gekko, de la película de Oliver Stone «Wall Street». A continuación, el diálogo que mantuvo con este diario.)

El dólar va en camino a debilitarse aún más
PERIODISTA: Las monedas concitan de nuevo la atención. Y no es sólo el frenesí de las cotizaciones. No se confunda. Los bancos centrales anuncian cambios drásticos en la composición de sus portafolios de reservas internacionales. El Grupo de los 7 ha vuelto a la carga en la tarea de corregir los « desequilibrios globales».

Gordon Gekko: Lo que siempre ha sido una manera elegante de abogar por un dólar más débil.

P.: ¿Cómo percibe este súbito rapto de volatilidad cambiaria? ¿Es un episodio circunstancial o un fenómeno permanente?

G.G.: No es muy trabajoso pensar que estamos retomando la tendencia que gobernó los mercados de monedas desde 2002 hasta febrero del año pasado.

P.: Un dólar muy vulnerable...

G.G.: Esa es la regla. Los saltos de volatilidad son temporarios. No se sostienen por mucho tiempo. Hoy en día, si usted examina los mercados de futuros, verá que se ha montado la posición «larga» -favorable-en euros y « corta» -adversa-en dólares más grande que obra en los registros de Chicago.

P.: ¿Cómo es eso posible? Por cada persona que compra euros y vende dólares a futuro tiene que haber quien sostenga la postura opuesta.

G.G.: Así es. Pero el sesgo del mercado deriva del posicionamiento creciente de los especuladores en una misma vereda. Quienes toman riesgo cambiario puro se están agolpando a favor del euro en una magnitud que no tiene antecedentes.

P.: ¿No hay nada que se le parezca?

G.G.: El récord previo databa de fines de 2004, muy poco tiempo antes que el euro alcanzara su récord de 1,36...

P.: Quizás ahora también nos estemos aproximando a un pico.

G.G.: Por eso le digo que las lecturas de volatilidad -muy exacerbadas-deben tomarse con pinzas. Pero la tendencia de fondo es confiable.

P.: El euro ya ha recuperado la mitad de lo que perdió contra el dólar en todo 2005. ¿Cree que irá a buscar el resto?

G.G.: Tiene mucho sentido. El dólar débil es la regla. 2005 fue la excepción. Desde ya que no existe la urgencia que refleja el mercado de cambios durante las últimas dos semanas. Pero déle tiempo.

P.: ¿Cómo interpretar el comunicado del Grupo de los 7?

G.G.: Como lo que es, un reconocimiento de que el mundo tiene que ajustar su patrón de crecimiento --aumentando el ahorro neto en los EE.UU. y el gasto agregado en el resto del globoahora que las condiciones económicas permiten intentarlo con menor riesgo de caer en una recesión internacional.

P.: En términos cambiarios, ello implica favorecer un retroceso ordenado del dólar.

G.G.: Sí. Como modo de lubricar mejor el proceso de reacomodamiento de ahorroinversión. Queda claro que los EE.UU. ven con buenos ojos una declinación suave del dólar y que Europa y Japón asumen que sus monedas -el euro, la libra y el yen-deberán apreciarse.

P.: ¿Una idea de magnitud?

G.G.: No esperará que lo asienten por escrito.

P.: Pero usted tendrá en mente una idea...

G.G.: La tolerancia oficial dependerá de cómo se conjuguen dos variables: la magnitud de los cambios y su velocidad. Valores que serían inaceptables mañana serán digeribles a fin de año. En todo caso, si se transgreden los límites tácitos de velocidad, uno escuchará las advertencias verbales mucho antes que se produzca una intervención cambiaria.

P.: El comunicado extiende recomendaciones y responsabilidades a todos los países. No sólo a sus miembros.

G.G.: Esta es la diferencia más notoria con el documento que lo inspira: el Acuerdo del Hotel Plaza de 1985 suscripto por el entonces llamado G-5.

P.: ¿Cuál es la razón de esta diferencia?

G.G.: Japón y Alemania podían ponerse el mundo al hombro veinte años atrás. Les sobraban espaldas.

P.: No es el caso actual...

G.G.: Correcto. Usted hoy tiene que comprometer a China. Que no es miembro, pero debería serlo. A las naciones de Asia. A los países grandes exportadores de energía. Necesita que sean menos mercantilistas: que gasten más, que dejen que sus monedas se aprecien y que acumulen menos reservas internacionales. Como por definición las cuentas mundiales están balanceadas, si Estados Unidos tiene que ajustar su cuenta corriente, el mundo, entonces, debe asumir el rol opuesto.

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