26 de abril 2007 - 00:00

"El objetivo de inflación es 2% y la registrada fue de 3,1%"

(El periodista dialoga con el especialista en mercados internacionales personificado como Gordon Gekko, de la película «Wall Street», quien opina que tomar a la Bolsa de EE.UU. y a su vértigo reciente como muestra del estado de la economía, no es la mejor opción. Por eso, recomienda no apresurarse a vaticinar futuras subas en la tasa de interés de referencia).

El objetivo de inflación es 2% y la registrada fue de 3,1%
PERIODISTA: Causó algún revuelo, la semana pasada, cuando se mencionó -como si fuera un hecho- una suba de tasas en mayo, en Inglaterra. Hubo quien pensó que hablaba de EE.UU...

Gordon Gekko: Quien lea la carta abierta de Mervyn King, cabeza del Banco de Inglaterraa, Gordon Brown -titular del Tesoro- entenderá las razones que ameritan ese pronóstico. El objetivo de inflación es 2% y la registrada fue de 3,1%. La medición tradicional -que incluye el costo de las hipotecas- se elevó a 4,8%. El Banco piensa que los precios convergerán a su blanco en los próximos meses, pero procurará asegurarse. La tasa va a trepar de 5,25% a 5,5%. Habrá subido un punto completo en menos de un año. Como los mercados creen que así será -y no apuestan al fracaso del Banco de Inglaterra- la libra no se deterioró. Todo lo contrario: se empinó sobre la barrera de los u$s 2 por unidad.

P.: Es interesante detectar que hay quienes piensan que la Fed tendrá que elevar las tasas de interés.

G.G.: Tomar a la Bolsa y a su vértigo reciente como un espejo de la salud de la economía es una tentación comprensible. Sin embargo, sería un error. Hay una brecha creciente entre una Bolsa que se tutea con los récords y una economía cuyo vuelo pierde altura.

P.: ¿Cómo entender, entonces, la buena cosecha que está dejando la temporada de ganancias?

G.G.: Las ganancias de las empresas son mejores que lo esperado pero -contrastando con su desempeño entre 2002 y 2006- ya no son tan buenas. De hecho, conforme a los estados contables que se han hecho públicos, las utilidades están aumentando a un ritmo de 5,5% interanual en el primer trimestre. Se vaticinaba un incremento de sólo 3,8% cuando surgieron los primeros balances. Empero, a fines de diciembre, la proyección apuntaba a un crecimiento de 8%. O sea, primero se bajó el umbral y luego se lo atravesó con elegancia...

P.: Ya nadie habla de una cifra de dos dígitos como era la norma cuando comenzó el mercado alcista...

G.G.: Eso se quebró en el cuarto trimestre. No debería sorprender. La economía se desaceleró con fuerza y usted no puede exigir milagros. Lo importante es que aunque las ganancias operativas por acción cumplieran la proyección original de un incremento de 8%, el saldo final -u$s 22,41- estaría lejos del récord de u$s 23,03 que data del tercer trimestre de 2006.

P.: La Bolsa marca nuevos máximos. Las ganancias, ya no lo consiguen...

G.G.: Así como hay una cuña entre el comportamiento de la Bolsa y el de la economía, existe una brecha entre la marcha de las cotizaciones y la evolución de las ganancias. La Bolsa está elevando sus múltiplos. Sube aumentando la relación precio/ganancias.

P.: Sin traspasar la fronterade lo razonable...

G.G.: Todavía se pagan menos de u$s 17 por cada dólar de beneficio.

P.: No es una ganga, pero tampoco luce excesivo...

G.G.: Es un rendimiento de 6% vis a vis 4,65% de los bonos del Tesoro a 10 años. Hoy en día la gente califica este ratio como barato. No exigen una prima de riesgo. Toman la diferencia como quien se lleva un almuerzo gratis. Será por eso, después de todo, que compran acciones con ahínco y no los espanta mucho que, en ese afán, suban de precio.

P.: No parece muy convencido.

G.G.: No lo discuto. La Bolsa está barata si la economía no abandona el curso de aterrizaje suave. Y pienso que así será. Una recesión cambiaría toda la métrica de las ganancias. Mi duda es si los inversores -como sucediera el 27 de febrero- no cambiarán de opinión como quien muda de caballo a mitad del río. Si no los ganará el temor a una recesión (aunque ésta finalmente no se produzca).

P.: Por ahora demuestran mucho temple. La caída de 8,4% en las ventas de viviendas de segunda mano no interrumpió el avance del Dow Jones hacia los 13 mil puntos.

G.G.: Es un temple que impresiona. Tanto por lo firme -es un sprint de más de mil puntos- como por lo reciente. Después de todo, tamaño ímpetu resurgió de sus cenizas; su nueva versión apenas lleva un mes en rodaje. En este lapso, hemos pasado de la obsesión por los préstamos hipotecarios subprime a su olvido total. De la primera plana a su confinamiento en un mero pie de página. A pesar de que el contagio ya se advierte -muy nítido-en el segmento «cuasi-prime».

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