"El pecado de ser opositor"

Opiniones

(Angel Rozas, que fue presidente de la UCR, dedicó un animado diálogo ayer por radio para describir los avatares de su partido, tironeado hoy por opciones oficialistas y de oposición al mismo tiempo. Fue una charla con Enrique Llamas de Madariaga por «Radio Rivadavia».)

PERIODISTA: ¿El radicalismo es oficialismo u oposición?

Angel Rozas: Es difícil explicar la situación por la que está atravesando, y la conducta de los dirigentesdel rad i c a l i s --mo. Hoy gobierna Kirchner, por ahí lidera un sector de la política Mauricio M a c r i , pero supongamos que hoy gobernase un comunista. Evidentemente, muchos de mis correligionarios van a adherir al comunismo, en función de seguir detrás del poder en función de acordar, cambiar su dignidad y su alineamiento político por una obra pública.

P.: ¿Qué opina ante eso?

A.R.: Es inexplicable la conducta. Yo sinceramente la respeto, pero no la comparto para nada. Si uno está en un partido político, debe aceptar las decisiones del electorado. La gente ha votado a Kirchner como peronista para que gobierne el país. Bueno, los radicales tenemos que contribuir desde la oposición, pero sin desviarnos.

P.: Dicen que hay que ayudar al país...

A.R.: Pero naturalmente que hay que ayudar al Presidente. Si hay una decisión justa y buena del presidente Kirchner, pero yo lo acompaño, y levanto las dos manos, y lo hago público el apoyo a Kirchner. Pero esto no significa que yo deje de ser radical, o voy a perder la identidad como partido, o voy a ir detrás del presidente Kirchner por una obra pública, o por una conveniencia circunstancial.

P.: ¿Qué futuro tiene esa posición?

A.R.: Es de un materialismo incurable, impresentable. Da a entender que es un pecado estar en la oposición, que es un pecado esperar la oportunidad de que la gente nos vuelva a votar alguna vez si así lo desea. Y si no nos vota nunca, bueno, estamos en un partido que habremos hecho las cosas para que la gente no nos vote nunca. Pero si no es fácil: yo mañana acuerdo con Kirchner, y a partir de mañana, de ser oposición, paso a ser oficialista, y de haber perdido la elección paso a ganar la elección, pero las cosas no son así, de ninguna manera.

P.: Pero usted habla con sus correligionarios. ¿Qué le dicen?

A.R.: Cuando uno habla en voz baja con ellos, ninguno adhiere por convicción, adhieren por una conveniencia circunstancial, por una obra pública, porque necesitamos gobernar, porque si no nos va a ir mal, si no nos aprieta.

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