18 de abril 2006 - 00:00

"El vértigo de la economía internacional se alista a trepar un nuevo escalón"

(El experto en mercados internacionales escudado bajo el personaje del banquero Gordon Gekko, de la película «Wall Street», considera que el boom inmobiliario en Estados Unidos ha culminado y ahora depende de cómo la Reserva Federal maneje las tasas para que el ajuste de precios de los inmuebles no sea dramático. Este fue el diálogo que mantuvo Gekko con este diario.)

El vértigo de la economía internacional se alista a trepar un nuevo escalón
PERIODISTA: Los futuros del crudo ya superan los u$s 70 y esta vez no hay huracanes en el horizonte ni bajas temperaturas. El mensaje parece ser contundente: el auge de la economía mundial se desboca. Pero ¿es creíble?

Gordon Gekko: Que la suba comprenda a un espectro amplio de materias primas -todas ellas vinculadas entre sí por su estrecha relación con el nivel de actividad- obliga a prestarle atención.

P.: La escalada de los commodities es más vibrante que la que denotan los indicadores diseñados ex profeso para medir las vicisitudes de la economía...

G.G.: Es verdad. Pero no les quite méritos. Hasta el momento, las señales de anticipación que han arrojado las cotizaciones de las materias primas han sido muy correctas...

P.: ¿No teme que se esté montando -sobre una realidad, sin dudas, vigorosa- una oleada de especulación que exagere la nota? Hay una enorme profusión de vehículos de inversión que está saliendo a la venta para sacar partido de la bonanza de las materias primas...

G.G.: Es un riesgo inevitable. Que se acentúa porque los mercados de commodities son -por lo general- de tamaño reducido y liquidez limitada. Uno debe tomar la magnitud de los cambios con pinzas -hay, en principio, que dejar decantar su enorme volatilidad- pero la tendencia de fondo -muy amplia y sostenida en el tiempo- luce confiable.

P.: Los banqueros centrales no parecen muy convencidos.

G.G.: Los banqueros centrales, no. Pero el mercado de bonos la ha dado por buena.

P.: Traspasando -hablo de las tasas de 10 y 30 años- el umbral de 5%..

G.G.: Y sin que se hayan alterado las expectativas de inflación. El mercado de bonos está comprando la hipótesis pura: que el vértigo de la economía internacional se alista a trepar un nuevo escalón...

P.: Sin embargo, ni la Fed -ni mucho menos el Banco Central Europeo o el Banco de Japón- han corregido su discurso...

G.G.: Correcto.

P.: ¿No le llama la atención?

G.G.: Sí. Pero resulta comprensible. Ni en Europa ni en Japón hay urgencias. Consolidar la recuperación económica es la prioridad en la agenda. La suerte de la inflación ocupa un plano secundario en el Viejo Continente mientras en Japón todavía la inflación se ubica por debajo de lo que sería deseable...

P.: Ese es un lujo que la Fed no puede concederse...

G.G.: Así es. Lo que -a mi juicio- la Fed tiene en consideración es que finalmente el boom inmobiliario ha mordido el anzuelo...

P.: ¿No va más? Todavía las cotizaciones no lo señalan... G.G.: Hay una brecha entre oferta y demanda que se está ensanchando. El gasto de construcción se sostiene -en parte como consecuencia de las tareas masivas de reconstrucción luego de los huracanes- pero la demanda que le dio origen (entre seis meses y un año atrás) ya no se mantiene.

P.: ¿Cómo lo sabe?

G.G.: Los libros de las compañías constructoras son bastante claros. La demanda se enfrió: por ejemplo, las nuevas órdenes cayeron 11% para Standard Pacific Corp. en el primer trimestre; una empresa que apunta a un mercado de viviendas de lujo -como Toll Brothers- experimentó- una retracción aun más marcada: 21%. La actividad todavía permanece firme -en el caso de Toll los ingresos subieron 35% y las ganancias 49% e inclusive el inventario de viviendas en construcción aumentó 22%. Pero los nuevos pedidos cayeron -como le dije, 21%- y ésa es la variable que va a tallar el futuro...

P.: ¿Esto trasciende más allá de los casos puntuales que menciona?

G.G.: Los inventarios de viviendas nuevas y usadas sin vender en los EE.UU. están en ascenso. Los precios no han sufrido mayormente. Pero el punto es que la suba de las tasas largas impacta de lleno en el costo de las hipotecas.

P.: ¿Es el tiro de gracia para el boom inmobiliario?

G.G.: Es una señal convincente de que deberá replegar sus alas. En Inglaterra y en Australia ello se produjo sin dramáticas caídas de precio.

P.: ¿Cómo serán los tiempos? ¿Permitirán que la Fed se desligue de la suba de tasas?

G.G.: Mayo está jugado. Pero todo indica que para junio se mantienen todas las opciones abiertas.

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