Terminar con la indemnización por despido ¿podría aumentar la uberización del empleo?

Opiniones

Si bien el mundo laboral ya venía cambiando, en el último año y medio todas las economías sufrieron fuertes modificaciones durante el año 2020.

En las últimas horas, el debate acerca de la indemnización por despido volvió a estar en escena debido a las declaraciones de Elisa Carrió quien se manifestó de manera tajante a favor de eliminarlas.

Si lo que de verdad se pretende es debatir seriamente sobre por (y para) que existe una indemnización ante un despido sin causa es necesario tener en cuenta que en la Ley de Contrato de Trabajo se intenta proteger a los trabajadores y las trabajadoras contra los despidos arbitrarios. Es por esto, que no hay que ver a la indemnización como un beneficio monetario ocasionado por el despido para el trabajador o trabajadora sino que hay que verla como una penalización a la que se enfrenta la empresa una vez que decidió las desvinculaciones por lo que si se pasara a un esquema como el que propone la coalición opositora, se perderá el espíritu fundamental de algunos artículos de la LCT porque se estaría socializando entre la parte empresaria y la parte trabajadora el costo asociado a despedir.

Aunque en las últimas semanas volvió a tomar estado público, este debate no es nuevo en la Argentina. En la década del 90, se introdujeron cambios en la legislación laboral (ampliación del período de prueba, convenios de empresa, y reducción de las indemnizaciones) con el pretexto de incrementar la capacidad de la economía para generar puestos de trabajo registrados pero que en la práctica solamente originó mayor precarización llegando a ser el porcentaje de trabajadores y trabajadoras a los que no se le realizaba descuento jubilatorio alrededor del 45% en el año 2003.

Dadas estas complejidades, el cuentapropismo pasó a ser un refugio frente a la desocupación. Por ejemplo, la proporción de trabajadores y trabajadoras de bajos ingresos pasó a ser el 30% de los y las cuentapropistas en el año 2002. Esto puede explicarse ya que, si bien las indemnizaciones por despido habían sido reducidas, con alguna inversión de capital las personas que habían sido expulsadas del mercado formal podían ingresar al cuentapropismo con canchas de paddle, videoclubes y locutorios, entre otros.

Sin dudas, el mundo del trabajo es mucho más complejo y dinámico que en la década del noventa. En los últimos años, se observó un fuerte incremento de lo que se conoce como uberización del empleo que es un proceso donde el trabajador o trabajadora se ve sin las garantías asociadas al trabajo y además debe afrontar los riesgos de la actividad. En Argentina, este proceso se encuentra en expansión ya que según datos del SIPA en julio de este año se registraron alrededor de 1,7 millones de Monotributistas. Esta situación se debe al crecimiento de algunas plataformas digitales que si bien son una manera de generar ingresos traen con ellas una gran volatilidad laboral y una menor acumulación de capacidades.

Es por todo este proceso de uberización del trabajo que es necesario que las empresas, el estado y los sindicatos debatan acerca de algunas condiciones y convenios de trabajo y fundamentalmente, acerca de la capacitación de la dotación de los trabajadores y las trabajadoras cuando están en la empresa y también una vez que se los desvincula hasta que se puedan reinsertar con un empleo registrado privado. En este punto, es fundamental una formación profesional permanente que actualice las capacidades de las personas para el trabajo. Em este punto, juegan un rol fundamental los centros de formación profesional de los sindicatos para repensar sus políticas de formación y focalizar el desarrollo de algunas competencias y su impacto en el trabajo cotidiano.

Dado este contexto en el mundo del trabajo, y con la existencia de la discusión acerca de la modificación del régimen indemnizatorio, se requiere de parte de todos los actores de la economía una comprensión acerca de la formación profesional que reconozca las exigencias a las que se enfrentan los trabajadores y las trabajadoras en la actualidad fundamentalmente acerca del uso de nuevas tecnologías y procedimientos.

A la situación particular del mundo del trabajo, se le debe agregar el contexto de pospandemia ya que durante todo el 2020 el mercado laboral vivió un proceso de fuerte regulación con el objetivo de que no se pierdan puestos de trabajo por lo que en caso de que prospere el proyecto de Juntos por el Cambio, se flexibilicen las condiciones de salida del mercado laboral se termine transformando en un aliciente a realizar desvinculaciones masivas de trabajadores y trabajadoras.

Si bien el mundo laboral ya venía cambiando, en el último año y medio todas las economías sufrieron fuertes modificaciones durante el año 2020. En lo que respecta a la salida de los trabajadores y las trabajadoras del mercado privado registrado la discusión de fondo pasa más por como la clase trabajadora se adapta a un contexto cada vez más cambiante y con grandes necesidades de capacitación permanente más que por como eliminar las penalizaciones a las que se deben enfrentar las empresas a la hora de despedir.

Economista UBA. Paridad en la Macro.

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