Oportunidades de financiamiento en la actualidad

Opiniones

Sabemos que las empresas enfrentan una necesidad de generación de fondos que aún se hace esquiva y que, en este juego, los participantes se mueven dentro de una plataforma donde algunos necesitan y otros no tanto (debido a que su recuperación es más "liquida" que la de sus vecinos). En este escenario conviven dos situaciones: por un lado, quienes necesitan y, por el otro, quienes tienen en exceso.

Mientras atravesamos un período de estancamiento económico con leve recuperación luego del cierre parcial por la pandemia del covid-19, las empresas se encuentran con el renacer de su realidad cotidiana que involucra, entre otras cosas, afrontar vencimientos impositivos, pago de salarios, compra de materias primas y pagos a proveedores. ¿Cómo se cubren estas necesidades con la poca generación de fondos de los últimos tiempos?

Sabemos que las empresas enfrentan una necesidad de generación de fondos que aún se hace esquiva y que, en este juego, los participantes se mueven dentro de una plataforma donde algunos necesitan y otros no tanto (debido a que su recuperación es más “liquida” que la de sus vecinos). En este escenario conviven dos situaciones: por un lado, quienes necesitan y, por el otro, quienes tienen en exceso. Así se genera un campo propicio para el intercambio y los nuevos negocios. Y en este esfuerzo por hacer funcionar el ciclo productivo nuevamente, las empresas que requieren fondear sus egresos necesitan acceder a algún tipo de financiamiento que, se sabe, en Argentina es escaso.

Las estadísticas de los últimos meses publicadas por el BCRA, nos dicen que los préstamos al Sector Privado no financiero alcanzaron en mayo el mínimo de los últimos 10 años, medido a precios constantes, lo que representa una caída del 28% por debajo de la media histórica. En este contexto de extrema criticidad, las empresas pequeñas y medianas se encuentran beneficiadas por políticas de promoción que les permite acceder a líneas “blandas” alentadas por los Gobiernos Nacional y de las Provincias.

Si miramos una serie más larga, por ejemplo a 20 años, es llamativo el cambio en la composición de los destinatarios del crédito.

Advertimos en este caso que la distribución de los préstamos entre Personas y Empresas se mantuvo alrededor del 50% a lo largo del tiempo. Sin embargo, cuando analizamos lo que sucede dentro del grupo de las empresas, es llamativo el cambio de participación de las empresas pequeñas y medianas en el total del crédito.

Mientras que en los 10 primeros años de este siglo la participación de las pymes en el crédito era del 20% sobre el total de los préstamos a empresas, a partir de 2012 se observa un notorio cambio en el reparto entre grandes y pequeñas empresas. El promedio de los últimos 10 años casi duplica su participación, alcanzando un pico del 43% en el corriente año.

Es por ello que, más allá de la complejidad de la situación actual, el conocimiento de las líneas de financiamiento que nos brinda el mercado, la adecuación de la información, el correcto armado de los legajos crediticios y la utilización de los canales adecuados pasan a ser factores relevantes en un momento que las empresas vuelven a abrir sus persianas.

En estos momentos tan difíciles para la industria, debemos estar atentos a estas oportunidades de financiamiento. La recomendación es que las pymes se informen, adecuen sus legajos crediticios y validen sus proyectos con un fondeo acorde en plazos y tasas. Con una mirada estratégica y un buen plan a largo plazo, las puertas del crédito se vuelven más accesibles, aún para las pymes.

¿Cuándo pedir financiamiento?

El sistema financiero tiene exigencias normativas que los obliga a colocar montos dirigidos a este sector, hay una oferta no utilizada, y las empresas con más información, buen historial crediticio y planes a mediano y largo plazo sostenibles son las que más chances tienen de avanzar. Pero antes de decidir si están en el momento justo para solicitar un préstamo, es necesario desarrollar una visión integral y estratégica de la situación, y repensar proyectos y rendimientos para que el crédito no se decida únicamente desde el punto de vista financiero, sino vinculado con los demás aspectos económicos y crecimiento proyectado. Existen muchas características para poder financiar y cada financiamiento tiene una respuesta particular. La clave es ser eficientes en el abordaje de los distintos pasos previos al contacto con la entidad financiera. El conocimiento de las alternativas, la adecuación de la información y la utilización de los canales adecuados pasan a ser un factor relevante en un momento que las empresas vuelven a abrir sus persianas.

(*) Finanzas Corporativas, BDO en Argentina.

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