Encrucijada: jóvenes no hallan empleo. Empresas tampoco cubren puestos
-
Oportunidades en Wall Street: el sector que emerge como la gran apuesta ante el fin de la guerra
-
No toda operación con cripto es lavado: un fallo saludable que protege la legalidad
Paradójicamente, un porcentaje creciente -que supera en la última medición 14%- de las empresas que buscan trabajadores declara que no logra cubrir las vacantes por razones que van desde la falta de experiencia (más de 74% de los casos) a la ausencia de calificaciones y habilidades requeridas, o a la disponibilidad en términos de género y/o edad. De un total de 37 sectores de actividad que releva el INDEC, 28 no pueden cubrir 1 de cada 5 posiciones.
A partir de esta situación se plantean interrogantes serios respecto del futuro de los argentinos, aun en un contexto de crecimiento. ¿Cómo cerrar la brecha entre la oferta y la demanda laboral en términos de calificaciones y experiencia? ¿Cuándo y cómo se podrán reducir los niveles de informalidad que afectan tanto a las empresas como a los trabajadores? ¿Conserva aún la Argentina los mecanismos de progreso social de sus familias trabajadoras y los de promoción de padres a hijos que le valieron ser un país «diferente» dentro del conjunto de América latina? ¿Cuáles son los factores de promoción social que pueden y deben recuperarse?
En la experiencia internacional muchos países han buscado resolver algunos de estos interrogantes en instancias recientes de su historia. Por ejemplo, la inconsistencia en las habilidades laborales es un problema que ha afectado a los países avanzados debido al rápido cambio tecnológico, y su solución ha requerido esfuerzos públicos y privados en el terreno del reentrenamiento de la fuerza laboral, la formación de mayor capital humano y las políticas compensatorias de inclusión social para los más rezagados. La promoción de la educación de los jóvenes y el acceso de las familias a la educación, a la vivienda y al crédito siguen siendo los temas centrales cuando se piensa en la promoción intergeneracional, sobre todo en los países en desarrollo. El respaldo familiar y el capital educativo de los hogares son la base principal del acceso a la igualdad de oportunidades de los jóvenes. Finalmente, en muchas experiencias se ha buscado adaptar las normas tributarias y de la seguridad social para facilitar el proceso de inclusión de empresas y trabajadores en la formalidad.
La profundidad y el alcance de los problemas argentinos sugieren que muchas de las políticas ya probadas en el resto del mundo tienen que ser convenientemente adaptadas para su aplicación al caso local, a la vez que otras, que cumplieron su rol en los momentos más críticos, deben evolucionar o ser reemplazadas por nuevos instrumentos.




Dejá tu comentario