Las medidas de aislamiento social y obligatorias dispuestas como estrategias en el contexto de pandemia, nos obligó, a padres y madres, a asumir a tiempo completo las tareas domésticas y de cuidado, lo que ha tenido un impacto directo en la disponibilidad de tiempo que tenemos para trabajar (de manera remunerada), descansar o entretenernos.
Lo que aprendimos sobre las paternidades durante el Covid-19
Las/os niñas/os de hogares donde los adultos asumen roles que rompen con los estereotipos podrán decidir sobre sus vidas con mayor libertad, así como favorecer sociedades más equitativas.
-
Mónica Xavier: "No hay país que se proponga crecer sin las mujeres produciendo, innovando y generando desarrollo"
-
¿Libre albedrío? IA para condicionar y manipular
Las mujeres dedican casi 4 horas más que los varones a las tareas domésticas
En particular, según la encuesta realizada por Grow Género y Trabajo, el 78% de los varones y el 83% de las mujeres con niñas y niños a cargo asumieron estas responsabilidades. Esto muestra una amplia mejoría si tomamos las encuestas de uso de tiempo precedentes, que reflejan que solo el 13% de los varones con hijas/os realizaba estas actividades (el porcentaje de mujeres se ha mantenido igual).
Sin embargo, detrás de esta toma de nuevas responsabilidades, observamos que aún persisten ciertas desigualdades. Las mujeres dedican casi 4h más que los varones a las tareas de cuidado y domésticas (cocinar, limpiar, hacer las compras). Según la encuesta realizada, los padres asumen en mayor medida que las madres que los niñas/os se cuidan solos/as y que hacen la tarea sin ayuda. Por otro lado, las mujeres indicaron que son las principales responsables de hacer estas tareas. Esto nos da la pauta que aún conviviendo 7x24, hay ciertas actividades que continúan sin estar visibilizadas.
El gran desafío al que nos enfrentamos al hablar de nuevas paternidades o paternidades más activas, es que no hay una difusión extensa de modelos a seguir. Paternar es un concepto que debe llenarse de sentido. Recuerdo la serie de los ‘80 Full House, donde se observa durante 8 años a tres varones cuidando de manera exclusiva a tres niñas, asumiendo episodio a episodio roles generalmente asignados a las mujeres, y lidian con la conciliación de la vida familiar-laboral, al igual que aún hoy lo hacemos las mujeres. No se ha visto en la cultura popular otros modelos semejantes.
Las/os niñas/os de hogares donde las personas adultas asumen roles que rompen con los estereotipos de género y donde se habilita a deconstruir conceptos tomados como “naturales” tendrán la posibilidad de decidir sobre sus vidas con mayor libertad, así como favorecer sociedades más equitativas.
Se preguntarán porqué es tan importante cómo se distribuyen las tareas dentro del hogar. Lamentablemente estas tareas que demandan tiempo, han sido socialmente asignadas a las mujeres, que al asumirlas (porque es lo que se espera de ellas) pierden la posibilidad de utilizar ese tiempo en otras cosas. En lo que sea que deseen hacer.
En este contexto de pandemia muchas empresas han comenzado a diseñar sus planes de vuelta a la oficina, y piensan continuar con el teletrabajo como beneficio para las madres. ¿Por qué no para los padres? ¿Por qué retiramos del hogar a los padres cuando ellos también tienen la responsabilidad de cuidar y el deseo de hacerlo?
Para lograr la tan ansiada igualdad de género es necesario que asumamos que la corresponsabilidad del cuidado es un tema de todos/as. Se da en el hogar, en cómo se realizan los pactos de división de tareas en cada familia, pero también es un tema del Estado, de las organizaciones de empleadores/as y de los sindicatos. Desde Grow promovemos esta mirada e incentivamos a las empresas a facilitar a sus empleados el ejercicio de paternidades activas.
(*) Cofundadora de Grow, género y trabajo




Dejá tu comentario