6 de junio 2007 - 00:00

Kirchner y los noventa: ¿amnesia o desvergüenza?

Alberto Fernández
Alberto Fernández
Con una insistencia rayana en una obsesión patológica, el Néstor Kirchner no deja pasar ninguno de sus frecuentes y furibundos discursos sin descalificar y denostar a la década de los noventa. Actitud que suele ser imitada por sus subordinados con el inocultable propósito de halagar a su jefe. Por razones obvias, no soy médico, no estoy en condiciones de analizar las características psiquiátricas de tan llamativa obsesión presidencial, pero sí puedo hacer algunas reflexiones desde el punto de vista político, apelando al reiterado llamado del Presidente «a tener memoria». Haciendo un poco de memoria recordamos que:

  • Durante la década del 90 uno de los políticos que más elogió y alabó al presidente Menem fue el entonces gobernador Kirchner, pudiéndose recordar al efecto su encendido discurso pronunciado a fines de 1994, en ocasión de la inauguración del aeropuerto de El Calafate cuando dijo que «desde El Cano en adelante nadie había hecho tanto por el país y la Patagonia como el presidente Menem», elogios que repitió en ocasión de inaugurarse el Hospital de Río Gallegos en 1995.

  • El entonces gobernador Kirchner nunca se destacó por oponerse o cuestionar las políticas del gobierno del presidente Menem sino que las avaló, pudiéndose citar a simple título ilustrativo la política en materia de privatizaciones, entre ellas la de YPF, en la cual él y sus funcionarios y representantes legislativos participaron activamente. Más aún, adquirióuna importante cantidad de acciones de dicha sociedad, pero no lo hizo para « defender el patrimonio nacional», como acostumbra a repetir, sino como un negocio puramente financiero, lo que se demuestra por el hecho de haberlas vendido poco tiempo después, con una importante ganancia, aunque hoy no se sepa adónde fue a parar ese dinero.

  • El entonces gobernador Kirchner y su esposa senadora fueron convencionales constituyentes para la reforma constitucional de 1994 lograda como consecuencia del Pacto de Olivos, que hoy se empeña en descalificar,habiendo votado afirmativamente las reformas producidas.

  • En las elecciones de 1995, el entonces gobernador Kirchner logró su reelección llevando en su misma boleta electoral la postulación del presidente Menem a la reelección presidencial.

  • Apelando también a la memoria recordamos la importante cantidad de funcionarios y dirigentes que hoy integran el gobierno de Kirchner o que son sus aliados y que desempeñaron funciones relevantes en el gobierno de Menem, tales como el vicepresidente Daniel Scioli; el jefe de Gabinete, Alberto Fernández; el ministro de Educación, Daniel Filmus; el secretario de Justicia, Alberto Iribarne; el presidente del Banco Central, Martín Redrado; el titular de la AFIP, Alberto R. Abad; el secretario de Estado y recientemente designado interventor del Enargas, Juan Carlos Pezoa, etc., por nombrar sólo algunos, pero sin olvidar la inmensa cantidad de legisladores, intendentes, senadores y gobernadores que apoyaron las políticas y participaron activamente en el gobierno del presidente Menem.

    Ante estas tremendas contradicciones en las que incurre cotidianamente el presidente Kirchner cuando lanza sus diatribas contra la década del 90 desde su atril convertido en tribuna de agresiones, odio y resentimiento, sólo caben dos alternativas: o falta la memoria o falta la vergüenza.

    (*) Senador nacional (Mandato cumplido)

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