"La pregunta del millón es en qué nivel se estabilizan los bonos de largo plazo"

Opiniones

El periodista dialoga con el experto en mercados internacionales que se escuda bajo el seudónimo de Gordon Gekko -el protagonista de la película «Wall Street»- para quien hoy la pregunta del millón es a qué nivel se estabilizarán los bonos de largo plazo de EE.UU. Advierte que es posible, aunque no seguro, que el panorama pueda aclararse entre hoy y mañana, cuando -entre otros datos de importancia- se conocerá la inflación y hablará el titular de la Fed, Ben Bernanke. Veamos.

Periodista: Las tasas largas marcan el compás del corto plazo. El pasaje de la zozobra a la euforia se compra con una oscilación de 10 puntos base. ¿No se ha extraviado la brújula? La Bolsa se destruye un día y al otro renace como un ave fénix furibundo...

Gordon Gekko: La pregunta del millón es en qué nivel se estabilizan los bonos de largo plazo. Mientras tanto, toda valuación es susceptible de ser revisada. Y lo que hoy parece barato, puede resultar carísimo. P.: O viceversa.

G.G.: Correcto.

P.: Las tasas de diez años sortearon todas las barreras. Desde que comenzó el mercado alcista de las acciones -en 2002/2003- nunca habían sobrepasado 5,25%. Y hoy (por ayer) arañaron 5,32%. Pero, luego, cayeron a plomo a 5,20%. Tan veloz el derrape como el ascenso. ¿Este alivio que muestran las cotizaciones -el Dow, en estos momentos, trepa más de 180 puntos- sugiere que hemos visto ya los máximos de tasa?

G.G.: Temprano para afirmarlo.Cómo saberlo.

P.: ¿No es ostensible que reina la exageración?

G.G.: Las tasas pasaron -de una licitación de bonos de 10 años a la siguiente- de 4,61% a 5,23%. En apenas un mes. Y ni siquiera se trataba de una nueva emisión que hubiese que absorber en su totalidad; sino de una módica reapertura de 8 mil millones de dólares del bono vigente. Es obvio que las tasas exageran pero pocos quieren asir un cuchillo cuando está cayendo y comprobarlo. Quien lo intentó en 4,90% o en 5% se cortó feo...

P.: Sin embargo, hay quien no aprende. Y prueba de nuevo. Cómo entender el repliegue de 5,32% a 5,20%...

G.G.: Veremos. No deja de ser, por ahora, un movimiento intrarrueda. No está tan claro si es demanda final o, simplemente, el cierre de posiciones vendidas. Es posible -no seguro, pero sí probableque para el viernes podamos redondear una definición...

P.: Tenemos una agenda muy cargada por delante...

G.G.: Si la hubieran programado ex profeso, no podrían haberla diseñado mejor. Es una combinación ideal para corroborar si los bonos se asientan en un piso firme. Entre el jueves y el viernes (hoy y mañana) conoceremos las lecturas de precios mayoristas y minoristas y el viernes hablará Bernanke. Y ese mismo día opera el cuádruple embrujo.

P.: Habrá vencimientos de futuros y opciones...

G.G.: De acciones y de índices. Cabe esperar un gran volumen de actividad. Y la ventaja es que se dispondrá de un abanico amplio de información. Inflación, ventas minoristas, inventarios, producción industrial más las pistas que arroje Bernanke. De ese caldo espeso sí puede quedar claro si lo peor del chubasco quedó atrás...

P.: Será una buena ocasión para sondear cuáles son las verdaderas intenciones de la Fed. Para escuchar una versión actualizada que ya incorpore las vicisitudes recientes de las tasas largas. ¿Cree que la Fed endurecerá su postura?

G.G.: ¿Por qué habría de hacerlo? Si el mercado ya ajustó en forma.

P.: ¿No ve riesgos de que la Fed ensaye una sorpresa dentro de dos semanas cuando el
Comité de Mercado Abierto vuelva a reunirse?


G.G.: Sería una sorpresa completa. No es el estilo de la Fed. Si la Fed tuviera un
diagnóstico menos sanguíneo que los mercados - y pensara que la suba de tasas largas peca por exceso- debería hacerlo notar. Hablando...

P.: Sólo artillería verbal...

G.G.:
La estrategia óptima sigue siendo no tocar nada. Es difícil pensar, hoy por hoy, en
una alternativa mejor.

P.: ¿Y si las tasas largas siguen escalando?

G.G.: Si las expectativas de inflación no se alteran, ¿por qué intervenir? Fíjese que hoy se difundieron los precios de importación y la lectura fue bastante elevada. Sin embargo, las primas por inflación se mantienen a rajatabla. Las tasas reales sí subieron de la mano de una sorpresa muy robusta en las ventas minoristas. Este es un proceso natural; que no cuestiona el manejo de la política monetaria.

P.: Una economía global muy vigorosa puede anticipar un problema de inflación en un horizonte mediato. No son pocos los bancos centrales que están abocados, preventivamente, en esa lucha...

G.G.: Sí, pero la Fed conduce la política monetaria para los EE.UU. Y localmente hay margen para dejar que la economía confirme si se recupera o no, y con cuántos bríos, antes de echar mano a la caja de herramientas y, en caso de ser necesario, ajustar el torniquete.

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