Lanzan medidas para desinflar burbuja
-
Cómo fue el plan agropecuario de la dictadura y qué impacto tuvo
-
El "efecto embudo": por qué más deuda multilateral complica la baja del riesgo país
Sin embargo, las advertencias oficiales y los ocasionales contratiempos del panel (han habido tres resbalones severos en lo que va del año) no han detenido el entusiasmo. La suba de tasas de interés (tres en los últimos doce meses) trota a la zaga. Incapaz de competir con el anzuelo de la Bolsa, los depósitos a plazo de las personas cayeron más de u$s 21.000 millones sólo en abril último. Vale comparar con su comportamiento un año antes: entonces habían aumentado en casi u$s 8.000 millones. No es, por cierto, que la política monetaria se haya tornado astringente: el M1 se expande a un ritmo de 17% en los doce meses a abril. Los particulares prefieren mantener el efectivo a mano para cazar las oportunidades de la Bolsa.
¿Alcanzará la norma para mitigar los efectos de un eventual chubasco en los mercados de Shanghai y Shenzen? Diversificar en acciones, después de todo, supone reducir exposición en Guatepeor y tomarla en Guatemala. Si la correlación es muy alta y el derrumbe de las Bolsas chinas estrepitoso, el alivio final debería resultar acotado.
El marco legal a utilizar -el programa de inversores calificados- data del mes pasado, pero originalmente se había restringido a compras de bonos e instrumentos del mercado monetario en el extranjero. Su empleo ha sido escaso hastael presente (la apreciación esperada del yuan, por ejemplo, restaba atractivo para incursionar en los papeles de Hong Kong). La idea de extenderlo a acciones incorpora un cariz mucho más estimulante. La intención, por supuesto, no sólo busca descomprimir la demanda de activos locales sino también reducir la entrada neta de capitales (al permitir su salida) y con ello las presiones alcistas sobre el yuan renminbí.
Si bien se desconoce la forma en que se reglamentará, la iniciativa, en los hechos, abre una avenida de ida (y, en consecuencia, también de vuelta) en el celoso andamiaje del control de capitales. Instala una rendija en la inconvertibilidad del yuan en la cuenta de capitales. Y es por eso que se le ha impuesto cupos de utilización.
Si se considera también el proyecto de creación de una agencia para administrar en forma activa una porción de las reservas internacionales chinas, se advertirá una tendencia en pañales: una creciente inserción de China como jugador de peso en los mercados de capitales. Si bien incipiente, opera a la manera del Japón de los años 80. Con un músculo que se abulta a pasos agigantados. Y, uno desearía, con mejores resultados.




Dejá tu comentario